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jueves, 15 de diciembre de 2011

Un ratico pá tí.

LA MAGIA DE LA INTENCIÓN.

Sábado, 17 de Diciembre. De 10 a 13h.

Sesiones para dar y recibir.

Círculo de mujeres, para conectar con nuestro poder sanador, a través de nuestras manos, del contacto y la intuición....

Trabajaremos con los cuatro elementos. Tierra, Agua, Aire y Fuego... Utilizaremos las riquezas que nos ofrece nuestra madre tierra para cuidarnos y mimarnos....

Jabones naturales, arcillas, aceites, inciensos, agua, cremas naturales, aloe, hierbas, velas....

Presentación del círculo-altar

Quien siente dar y quien siente recibir.

Circulo de energía

Limpieza del rostro y cuidado del Alma.

Intercambio de emociones y sensaciones....

Precio 20 €

Nota: Trae algo con significado para tí, lo pondremos en el Altar que haremos entre todas, también algunas abuelitas (piedras) o avalorios que utilizaremos durante la sesión.

Lugar: Luna Roja. Espacio para la maternidad y crianza. (Villena-Alicante)

www.espaciolunaroja.es

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Parir tumbada NO!!

Queremos reproducir este artículo del Dr. Carlos Burgo, ginecólogo argentino, que nos ha parecido interesantísimo y creemos que vale la pena incluir en toda su extensión.

Litotomía en el parto, una práctica cuestionable

:: Dr. Carlos Burgo ::
Médico ginecólogo-obstetra

Si tenemos que resumir la historia de la obstetricia en algunos pocos hitos hemos de resaltar por un lado la aparición de los instrumentos que se usan en la atención y por otro destacar el cambio de posición para parir que le fue impuesto a la mujer en los albores de la obstetricia científica.

La utilización de esta práctica es una decisión que define un modelo de atención, que desvía su mirada hacia la consagración de la mujer como “objeto” del trabajo médico. Esta posición es la que define todo el carácter del vínculo asistencial: una mujer acostada en decúbito dorsal con sus muslos y piernas flexionados y sostenidos por encima de ella, atados, y declarando su inmovilidad.

Ya desde el antiguo Egipto nos llegan los testimonios grabados de las mujeres arrodilladas sobre piedras o ladrillos sagrados, o bien acuclilladas, como antecedentes de las sillas paridoras que se usaron por centurias desde el mundo grecorromano hasta avanzados los siglos XVII y XVIII. Aquí se produce la aparición en la escena del parto de un nuevo representante social; el médico, en la habitación y en la intimidad, portando en sus manos los primeros instrumentos y con un naciente discurso científico y deshumanizante, desplazando a la comadrona y al padre.

Al imponer la posición acostada, el médico diseña la facilitación de su tarea. Puede dar órdenes que serán obedecidas. Pierde importancia el mundo afectivo de la mujer. Ya no está ella buscando distintas posiciones según sus necesidades, no puede hacerse sostener por una amiga, por su pareja, alentada y protegida. Acostada, expuesta y vulnerable, ya no será el médico quien se inclina a sus pies para recibir al niño.

Han transcurrido muchos años desde aquellos acontecimientos, que han sido marcados por la evolución del conocimiento y la resolución de numerosas dificultades que atentaron contra la salud de la madre y del niño en el momento del parto y del nacimiento. Pero poco se ha prestado atención al estilo imperante de atención obstétrica y al abuso de prácticas que muchas veces por su uso inadecuado, producen problemas y un claro perjuicio para los requerimientos de satisfacción que un buen número de mujeres reclaman para esta experiencia vital de su existencia.

La inmensa mayoría de los obstetras insisten hoy en día en la imposición de la litotomía como posición excluyente de la madre para parir, sin ninguna reflexión sobre lo que vive y siente cada mujer, y obligando al niño por nacer, en el recorrido por el canal del parto y su curvatura, que nazca hacia arriba. Como se asevera en numerosos libros de la especialidad y muchos obstetras sostienen en su práctica diaria, la litotomía es la posición más satisfactoria, la mejor, porque la mujer acostada con sus piernas colgadas está en la posición ideal que favorece, para quien la atiende, resolver cualquier complicación, efectuar (por rutina) intervenciones obstétricas (monitoreo fetal continuo) y conservar pautas de esterilidad.

¿Pero quién considera la situación de la mujer? ¿Se le pregunta si es mejor y más satisfactoria para ella?

La biología no ha previsto que la mujer durante su trabajo de parto permanezca acostada. Puede moverse y cambiar de posición las veces que lo necesite y quiera. Esta movilidad de ninguna manera compromete el bienestar fetal. Esta es la condición de la inmensa mayoría de las mujeres, que usando los códigos médicos, se encuentran en situación de bajo riesgo.

La utilidad de sostener esta posición para la mayoría de las mujeres se expresa por ejemplo en la utilización casi sistemática del control electrónico de los latidos fetales con la presencia de los cinturones ceñidos a su cuerpo y obligándola a estar acostada.

Es decir que la “posición” de la madre es un procedimiento médico, una intervención médica; que responde a criterios precisos de organización, sujetos a la ideología vigente.

La posición acostada de espaldas es la peor posición que pueda concebirse para el trabajo de parto y el parto. Entre los problemas enumerados desde el punto de vista fisiológico se destacan los siguientes:

a) la compresión de los gruesos vasos sanguíneos dorsales interfiere con la circulación y disminuye la presión sanguínea con la consiguiente disminución de la oxigenación fetal. La actividad contráctil uterina tiende a ser más débil y menos frecuente, y la necesidad de pujar se torna más dificultosa debido al esfuerzo mayor al no estar favorecida por la fuerza de la gravedad. El descenso más lento incrementa el uso del fórceps.

b) El cóccix es comprimido contra la cama de parto, que lo fuerza hacia delante, estrechando la salida pélvica, con la mayor dificultad y alargamiento de la expulsión.

c) La compresión nerviosa, por la presión ejercida sobre las piernas colgadas en los estribos.

d) La ausencia de una efectiva y sostenida presión por parte de la cabeza fetal sobre el periné, no permite una eficaz y pausada distensión del mismo, con la consecuencia de una necesidad compulsiva de realizar una episiotomía que sería innecesaria.

e) El carácter de procedimiento de intervención de la posición de litotomía se completa con anestesias peridurales e infusiones de oxitocina rutinarias que agregan dificultades inherentes a esos procedimientos

f) Estas consideraciones biológicas y fisiológicas, son aún insuficientes para entender la más vasta repercusión sobre la vida afectiva y emocional de cada mujer, que atraviesa la experiencia del parto y el nacimiento de su hijo, y el impacto que tienen estos aspectos íntimamente ligados a su sexualidad.

El parto es un acontecimiento complejo en el cual intervienen múltiples variables que no pueden interpretarse desde un único discurso médico, sino que debe contemplar y complementarse desde las perspectivas antropológica, psicológica y social.

Es un acontecimiento cargado de emotividad, una escena cargada de simbolismos y de prejuicios, cuando no de ansiedad y angustia, en donde se entrecruzan, la sexualidad, la vida y la muerte; por lo tanto compromete a una diversidad de asistentes profesionales. Estamos frente a un evento biopsicosocial por excelencia.

Pero la medicina aplica un mecanismo de racionalización que reprime aquellos aspectos psicosociales y no biológicos, que no se sujetan al orden médico-social establecido. Así la medicalización del parto tiene en el control de la posición y la posesión corporal del sujeto-persona-mujer uno de sus paradigmas más claros.

No hay un solo estudio que se proponga la posibilidad de interrogar y relevar el grado de satisfacción que esta intervención médica determina en la mujer y que tenga en cuenta las reacciones emocionales de las mismas.

Este modelo de medicalización (transformación del hecho afectivo y social de parir y hacer nacer en un acto médico conducido y plagado de intervenciones), se sostiene y afirma en otros dos aspectos que caracterizan y ponen valla a la catarata emocional y física que irrumpe continuamente en la mujer durante su parto. Uno de ellos es la despersonalización de la parturienta transformada en un “objeto de trabajo”, un “campo de trabajo”, rendida en su condición de “paciente”, acostada inmóvil y obediente a las prescripciones del “personal”. En esta condición se somete al “torrente animal” de movimientos y sonidos que pulsan internamente por encontrar cauce en su cuerpo “amordazado”. La experiencia de desintegración y pérdida de control resulta intolerable e inmanejable. Un cuerpo-objeto despersonalizado es dócil a la exigencia médica.

El otro aspecto de enorme relieve es el que compete al atributo por excelencia de esta experiencia, que es el sexual. La des-sexualización en la negación de la carga sexual del parto, asimilándola a una operación médica “esterilizada”. Si afinamos la mirada, tenemos un objeto dentro de un objeto; el “objeto de trabajo” en el cuerpo de la mujer es su aparato genital.

Si reconocemos en el parto un acto sexualizado e íntimo, la participación que tengan otras personas o los profesionales en el mismo, deberá respetar ese momento, tomando en cuenta el lugar distinguido y protagónico que tiene la mujer en el escenario del mismo.

El conocimiento sexual del propio cuerpo le permite a cada mujer elegir en mejores condiciones, qué posición puede facilitarle el período expulsivo. La posición vertical, patrón de nuestros comportamientos sociales vinculares, permite a cada mujer estar en un plano de igualdad espacial frente a los otros asistentes con los que interactuará simétricamente.

lunes, 12 de diciembre de 2011

La maternidad cambia el cerebro de las mujeres y las hace más inteligentes

La maternidad cambia el cerebro de las mujeres y las hace más inteligentes

Durante el embarazo, el cerebro de la mujer es más plástico. (Corbis)


Cristina Silvente
09/12/2011 (06:00h)

Algunas mujeres se quejan de la falta de memoria y concentración al tener a su bebé y tiempo después del parto. Parece como si nos hubiésemos vuelto tontas al ser madres. Pero nada más lejos de la realidad.

Katherine Ellison, una periodista americana premiada con el Pulitzer, se preguntó hace ya algunos años si la maternidad nos hacía menos inteligentes, y el resultado de su investigación lo publicó en su estupendo libro El cerebro de mamá. Cómo la maternidad nos hace más inteligentes, en un inicio tituladoInteligencia Maternal. “Parece ser que el estigma de torpeza mental asociado a la maternidad es injusto y falso”, afirma la autora. De su libro trata el presente artículo.

Cerebro encogido

Algunos estudios demuestran que el cerebro de la madre se encoge literalmente durante el embarazo. Pero parece ser que este “encogimiento” ayuda a la reestructuración del mismo, pues aumentan considerablemente las conexiones neuronales en áreas como el hipocampo (centro dedicado a la memoria emocional). Todas aquellas estructuras que se dedicarán al comportamiento maternal, básicamente situadas en el sistema límbico (lo que algunos llaman cerebro medio), realizarán un cambio gigantesco: allá donde habían carreteras, ¡se construirán verdaderas autopistas! El cerebro de la madre se prepara para asumir la responsabilidad de garantizar la supervivencia del nuevo ser.

Hace poco, un grupo de investigadores asiáticos descubrió que las células del bebé en formación pasan al cerebro de la madre y lo regeneran. Este sorprendente descubrimiento abre un abanico de preguntas y posibilidades. En nuestro entorno, en la Universidad de Navarra, se publicaron hallazgos parecidos que daban a conocer una base biológica al vínculo materno-filial. Seguramente se necesitará más investigación para profundizar sobre estos mecanismos. Pero, de momento, si el cerebro se regenera de alguna forma, la madre no será menos inteligente.

Agudeza de sentidos

Los sentidos se agudizan con el fin de poder estar más atenta a los hijos e hijas. Por ejemplo, el sentido del olfato se hace más fino durante el embarazo y el parto, y en este momento se activan las estructuras cerebrales dedicadas al mismo. Esto parece ser debido a la hormona prolactina. Ocurre igual con la audición: las madres suelen reconocer el llanto de su bebé entre diferentes llantos. La capacidad visual también aumenta, a fin de preservar a su niño de los potenciales peligros. Aunque el sentido más importante es el del tacto. Las partes del córtex cerebral dedicadas al tacto se hallan cambiadas en la maternidad. Por ejemplo, en estudios con animales, la zona del cerebro dedicada al pecho doblaba su tamaño durante el tiempo de amamantamiento. Cuando una madre toca a un bebé y éste le toca a ella, recibe información muy sutil, pero muy poderosa, sobre cómo es su bebé, sobre qué siente y sobre cómo es su relación con él. Esto tiene un efecto a nivel cerebral.

Multitarea, mayor eficiencia

Las madres, al dar a luz, tienen que hacer frente a multitud de tareas nuevas y a la vez. Para asegurar la supervivencia del bebé, la progenitora tiene que priorizar, lo que conlleva a mayor eficiencia. Es habitual estar cocinando y hablando por teléfono, aprovechar mientras duerme el bebé para poner una lavadora, hacer las camas, la cocina y barrer. ¡Se aprovecha el tiempo al segundo! Todo esto, en una sociedad donde se exige mucho a las nuevas madres. Tener un hijo o hija pone a prueba la imaginación de los adultos: sacar recursos del fondo de la chistera, y de forma inmediata, porque no se puede dejar para otro momento más oportuno.

Las exigencias del día a día en la sociedad que estamos hace más ardua la tarea de ser padres en general. Así que las madres tienen que poner más a prueba su inteligencia.

Resistencia: reducir el estrés

A pesar de ello, hay buenas noticias. Las hormonas de la oxitocina y la prolactina, que se suelen segregar durante la crianza, especialmente durante la lactancia, ayudan a reducir el estrés. Así nos lo muestran las investigaciones en las que participa la investigadora sueca Kerstin Uvnas-Moberg. Durante el parto y la lactancia se activa un sistema antiestrés, la mujer está más protegida. Las neuronas que se encargan de la producción de oxitocina se reestructuran literalmente durante el parto y la lactancia. Según la autora, estos cambios pueden ser permanentes y facilitar el camino de cara a un próximo hijo o hija.

Motivación: la fuerza del amor

También gracias a la hormona prolactina, que funciona a nivel cerebral como neurotransmisor, las madres son más valientes. En las madres lactantes, por ejemplo, su nivel en sangre es hasta 8 veces superior al habitual. Como si la maternidad fuera un poderoso programa de afirmación personal. Las madres están dispuestas a pelear siempre a favor de sus hijos. Esta capacidad de lucha puede reflejarse en la existencia de asociaciones de madres en contra de muchas injusticias sociales. Las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina, son un ejemplo.

Inteligencia emocional

Si definimos “inteligencia emocional” como “la habilidad de observar los sentimientos y emociones propios y ajenos, distinguir entre ellos y usar esa información para orientar nuestros pensamientos y nuestros actos”, parece ser que ser madre la pone a prueba cada día. Tanto practicar y practicar, al final se aprende. Parece que el ser madre ayuda a la comprensión emocional de los otros.

Así es que, según la evidencia, el cerebro de la mujer se halla en uno de sus momentos más plásticos (es decir, momentos de más crecimiento neuronal y mayores conexiones entre neuronas), durante la maternidad. Nada más lejos de volverse tonta.

Seguramente, la mente de una madre no está para memorizar o acordarse de ciertos detalles que son superfluos en comparación con cuidar de su bebé, su cerebro está muy ocupado. Tiene un objetivo de mayor trascendencia: criar a un ser humano.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

II JORNADAS DE EMPODERAMIENTO DE LA MUJER



Os pasamos información de las II Jornadas de Empoderamiento de la Mujer organizadas por la Asociación Criar con Apego que tendrán lugar los días 24 y 26 de Noviembre de 2011 en Málaga. (Con la opción de seguir las charlas virtualmente si no puedes asistir)

Criar con Apego es una asociación sin ánimo de lucro formada por una red de madres y padres que se apoyan mutuamente en la crianza de sus hijos e hijas.

Promovemos el embarazo vinculado, el parto y nacimiento respetado, la lactancia materna prolongada y la crianza con apego.

¿Qué es el Empoderamiento de la Mujer?

El empoderamiento es un proceso por el cual las mujeres fortalecen su confianza en su capacidad para tomar decisiones en todos los ámbitos de su vida: salud, sexualidad, familia, crianza, trabajo…

El empoderamiento es un proceso individual de cada mujer, pero también colectivo, ya que los grupos organizados de mujeres toman conciencia de su capacidad para influir en los cambios de su entorno social, económico y político.

Programa

Este programa es provisional y sujeto a cambios.

II JORNADAS DE EMPODERAMIENTO DE LA MUJER

24 Y 26 DE NOVIEMBRE DE 2011


JUEVES 24 – SESIÓN VIRTUAL

20:00 h. Charla únicamente retransmitida por Internet: “Poder y Cuerpo de Mujer”

PONENTE: Mónica Felipe, terapeuta transpersonal y coautora del libro “Una nueva maternidad”

Acceso a la sala virtual (contraseña: empoderamiento)

SÁBADO 26 – SESIÓN PRESENCIAL

Lugar de celebración: Albergue Juvenil de Málaga

Para las que no podáis acudir al evento, os informamos de que podréis seguir las charlas de este día en directo por Internet.

Acceso a la sala virtual (contraseña: empoderamiento)

09:00 h. Bienvenida

09:30 h. Acto de inauguración

10:00 h. Charla “Las madres trabajadoras en crisis: insumisión, empoderamiento y cuidadanía”.

PONENTE: Isabel Aler, profesora de Sociología de la Universidad de Sevilla

11:30 h. Descanso

12:00 h. Charla “Salud de las mujeres: el poder de decidir”

PONENTE: Blanca Herrera, matrona del hospital de Baza.

13:30 h. Premios I Fotomaratón de Málaga por la Lactancia Materna

14:00 h. Descanso para almuerzo

15:45 h. Presentación Programa Madrinas de Lactancia de la Asociación Criar con Apego

16:00 h. Mesa redonda: “Empoderamiento y lactancia materna prolongada”

MODERADORA: Carmen Barquero, vicepresidenta de Criar con Apego, médico y consejera certificada en lactancia materna IBCLC

PARTICIPANTES:

        • Fuensanta Sánchez, matrona de atención primaria
        • Jasmin Bunzendahl, presidenta de Criar con el Corazón
        • Cándida Cabrera, presidenta de Mamilactancia
        • Ana Mª Márquez, coordinadora del Programa Madrinas de Lactancia de Criar con Apego

17:00 h. Charla “Danza del Vientre: el verdadero deseo femenino”

PONENTE: Esther Alcántara, profesora de danza oriental y licenciada en historia y estudios de la mujer.

17:30 h. Descanso

18:00 h. Taller de baile “Danza del Vientre: reactivando el útero”

MONITORA: Esther Alcántara, profesora de danza oriental y licenciada en historia y estudios de la mujer.

20:00 h. Clausura

domingo, 6 de noviembre de 2011

La silla de parto

de: El internauta de León

La silla de parto era la silla en forma de herradura sobre la que se sentaba la mujer en trance de dar a luz.
Los griegos empleaban ocasionalmente una cama o sofá especiales para tales menesteres, no obstante el empleo de la silla obstétrica continuo siendo una costumbre muy extendida hasta el siglo XVII, e incluso en pleno siglo XIX era de uso frecuente.

Dice la historia que el primer comadrón o partero de verdad fue Pablo de Egina (652-690), que ejerció en Egipto y Asia Menor y llegó a ser considerado como un oráculo en cuestiones atinentes a la reproducción humana.
Este Pablo de Egina tuvo métodos originales: recomendaba que el parto en las mujeres obesas se atendiera acostándolas sobre su abdomen, las piernas levantadas hacia atrás. Puesto que Sorano de Efeso, que existió a principios del siglo segundo de nuestra era, se ocupó en uno de sus libros que la "silla obstétrica", podemos deducir que le parto se sucedía en aquellos calendas estando la mujer en posición sentada.

A día de hoy aún hay quien defiende esta posición como idónea para el parto, sobretodo los defensores del parto natural, según la wikipedia en las posiciones verticales (de pie y cuclillas) se producen menos episiotomías, aunque esto se encuentra contrarrestado, en parte, por un aumento de los desgarros perineales de segundo grado, así como de laceraciones y desgarros labiales. Asimismo, se producen escasos desgarros de tercer grado, y de los que aparecen, existe una incidencia siete veces mayor en posiciones verticales sin apoyo (cuclillas, rodillas o de pie) que en las verticales con apoyo (taburete o silla de partos).

François Mauriceau fue quien impuso la cama de parto y exigió que se abandonara la silla obstétrica. El 19 de Diciembre 1778 la reina María Antonieta dio a luz en su lecho a Maria Teresa y la silla obstétrica fue perdiendo su favor.

Los intentos de los médicos encaminados a ejercer la obstetricia tropezaron siempre con nula oposición. Excepto entre la realeza , el médico tropezaba siempre con la gazmoñería, que a veces alcanzaba grados inauditos. Como muestra este grabado de 1681 (pinchar para ver ampliado), que aparece en la obra del médico holandés Samuel Janson, en ocasiones se le obligaba al médico a sujetar uno de los extremos de la sábana a su cuello, mientras el otro extremo se sujetaba al cuello de la paciente; con ello quedaba perfectamente libre el camino para los ojos del médico, pero por encima de la sábana, mientras que manipulaba a tientas por debajo. Tenía que hacer sus operaciones a ciegas, sólo a cambio de ahorrarle muchos rubores a la enferma. Todavía a finales de los años cuarenta del siglo XIX, el inglés John Stevens de la sociedad para la supresión del vicio, denunciaba y exponía en sus impresos los peligros e inmoralidad de emplear hombres en obstetricia.


En esta representación puede observarse el trabajo de la comadrona "a ciegas", hurgando entre las ropas de la parturienta.

En Egipto también se hallaron sillas de parto fabricadas en piedra y madera.

Actualmente, el parto se asiste con protocolos médicos como si de una enfermedad se tratase; no se tiene en cuenta a la mujer ni al progreso de su parto porque lo importante es ganar tiempo.
En la silla obstétrica, en cuclillas, en decúbito lateral izquierdo y en cuadrupedia se respeta la libertad de la pelvis y la gravedad favorece el descenso del bebe. No precisan instrumentalización alguna y la episiotomía seria prescindible si no existe riesgo para la vida de la madre o el bebe.

Sería recomendable recuperar la silla obstétrica, con brazos y respaldo para sujetarse la mujer, pero hueca por debajo para dejar salir al niño. Hoy en día puede dar luz en su hogar y, si hay un problema, se evacúa inmediatamente. dijo José Carro Otero (profesor de Medicina).

Fuente Libro: Haggard, H. W. : Diablos, drogas y doctores

domingo, 25 de septiembre de 2011

Círculo de Mujeres. Estudio sobre el Útero. 1-10-11


Os colgamos información sobre un interesante taller que se realizará en un paraje especial en Caravaca de la Cruz.


miércoles, 21 de septiembre de 2011

La Sociedad Española de Ginecología publica viñetas que ridiculizan a la mujer



El boletín electrónico que distribuye la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia incluye viñetas 'humorísticas' ofensivas para la mujer.
  • Varias asociaciones han criticado que ofrecen "estereotipos machistas y misóginos" y son una "falta de respeto" a todas las mujeres.
  • Varios educadores han enviado cartas de repulsa a la asociación de ginecólogos.
"Un toque de humor". Bajo este epígrafe, la gaceta electrónica distribuida por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha querido dar un aire desenfadado a su publicación incluyendo viñetas dibujadas a mano, pero lo que ha conseguido ha sido levantar una oleada de críticas.


En las imágenes, se ridiculiza a una mujer con prolapso uterino (deslizamiento del útero que puede suceder en mujeres que han dado a luz varias veces) y se muestra una imagen femenina basada en estereotipos machistas y misóginos.

Exigimos la interrupción de la publicación de estas viñetas y una disculpa públicaLas viñetas, obra del doctor Javier Server Gosálvez, bromean con la práctica de una cesárea, se burlan de mujeres obesas, prostitutas y de bajo nivel cultural y se ofrecen imágenes de malas prácticas desaconsejadas por laOrganización Mundial de la Salud (OMS). "Decir que estas viñetas son una clara falta de respeto hacia los cuerpos y mentes de las mujeres que acuden a diario a sus consultas se queda muy corto", asegura la asociación El Parto es Nuestro.

Esta asociación, que busca mejorar la atención a madres y bebés durante el embarazo, el parto y sus primeros días de vida, no es la única que se ha alzado contra los autores de este boletín. Varios educadores han mandado cartas de repulsa a la SEGO exigiendo "la inmediata interrupción de la publicación de estas viñetas y una disculpa pública hacia las mujeres y sus familias".

La SEGO, con más de 120 años de existencia, aglutina a la mayoría de los ginecólogos españoles. 20minutos.es ha tratado de ponerse en contacto con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia así como con el autor de las viñetas sin que hayan querido manifestar su opinión.



puedes ver las viñetas aquí