martes, 12 de febrero de 2013

Embarazo y Parto; algunas ideas sueltas.

 
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Imagen compartida por Estrella Namaste
El primer lugar en el que vive un niño es en el pensamiento de la mujer que lo sueña.

Antes de materializarse a la existencia, un bebé vive en el anhelo de su madre.

No todas las mujeres sueñan con tener hijos, pero aquellas que si sueñan, lo hacen desde muy temprano.

Cuando una mujer se descubre embarazada se activa en ella un bagaje de información ancestral, que le permitirá profundizar su iniciación, independientemente de qué creencias sostenga.

Como se ha dicho siempre, eres lo que comes. Esto es más cierto en el embarazo que en cualquier otro momento de la vida, Durante el embarazo come comida fresca, de todos los colores, en estación y  si es posible orgánica. 

Tu bebé se formará con lo que hay en ti, asegúrate en cuidar no sólo la alimentación, sino también los pensamientos y sentimientos.

Mientras estés embarazada, siembra algo. No importa qué siembres, pero si es comestible mejor, El ejercicio creativo con la tierra simbolizará tu capacidad de nutrir tanto como simboliza la vida que ya habita en ti.

Reduce las fuentes de stress, las imágenes violentas, los sonidos perturbadores, a menos que seas un metalero hardcore, abstente de música pesada.

Aumenta el placer. Masajes, baños, mimos. Lo que sea que te guste hacer, mientras sea placentero y sano, hazlo.

En el segundo trimestre puede ser buena idea que revises tu vida, todo lo importante que ocurrió hasta ese momento. Nunca más serás la misma, imprime los aprendizajes y busca resolver lo que quedó abierto antes del parto.

Es probable que lo que no resuelvas salga en algún momento del trabajo de parto.

Contrata una doula.

Libérate de la necesidad de tener el control. Buscar liberar tus ideas preconcebidas de cómo deben ser las cosas. Las cosas nunca suceden tal como las esperamos, mientras menos te afinques y más abierta estés, mejor, literalmente mejor.

Recibe los cambios, Escucha los mensajes de tu cuerpo. Haz caso a lo que tu cuerpo te diga/pida.

Lee e investiga sobre las rutinas obstétricas, sobre las opciones para parir, sobre las opciones para el postparto.  Debes saber lo suficiente como para poder tomar decisiones informadas.

Entrégate!!!

Fuente: www.placentera.com

lunes, 21 de enero de 2013

El Dolor y nosotras.

Si hay algo en común en casi todas las embarazadas que conozco, es el miedo al dolor. No sólo el del parto, sino al dolor en general.
Yo me pregunto si el miedo es el dolor o al sentir. De momento, lo dejo ahí.
Me pongo un rato a ver la tele. Es penoso lo que dan, pero me gusta ver la publicidad. Sí, soy rarita hasta para eso, lo sé. ¿Os habéis parado a pensar en los anuncios que dan? ¿Os habéis fijado en la cantidad de analgésicos que se publicitan? ¿En cómo te venden que el dolor es evitable y que te mediques antes incluso de que aparezca? Yo me quedo perpleja. No porque esté a favor o en contra de la analgesia, sino por la impunidad con que se dicen ciertas cosas en televisión sin valorar el daño que causan. Me explico.
El dolor, sea cual sea, y venga de donde venga, tiene una razón de ser, un motivo. ¿Nadie se pregunta por qué duele? ¿Ninguna persona se cuestiona si puede ser perjudicial eliminar el dolor sin conocer los motivos que lo provocan? Desde luego, según los anuncios, el dolor siempre hay que evitarlo y erradicarlo de nuestro ser, independientemente del origen y sus consecuencias. Y esto me parece, cuanto menos, peligroso.
El dolor es una señal de alarma del organismo. Nos indica algo: algo se ha roto, algo necesita ayuda. Es importante conocer el origen del dolor antes de eliminarlo, porque si no eliminamos primero la causa del dolor, podemos correr el riesgo de tener lesiones más graves. Un ejemplo sencillo: me duele la espalda. Si me tomo un analgésico y ya está, no sabré si lo que me causa el dolor puede modificarse o no. No digo que no sea adecuado aliviar el dolor, sino que conozcamos primero la causa. ¿Me duele la espalda por una posición inadecuada? ¿Me duele porque me he dado un golpe? ¿Me duele por una contractura? ¿Me duele porque tengo una compresión de las raíces nerviosas? ¿Me duele porque es la forma en que mi cuerpo expresa su cansancio y su malestar emocional? ¿Me duele porque tengo una deformidad en la columna que hace que mis músculos trabajen de forma incorrecta? Y después de esto, ¿hay alguna forma de aliviar el dolor que no sea un medicamento? Si me tomo el analgésico sin más, y resulta que tengo una contractura o una compresión de las raíces nerviosas, la causa mecánica del dolor persistirá, y cuando se me pase el efecto, volverá el dolor. Pero, además, como el dolor me hace tener cuidado de no forzar mi espalda y protegerla de más lesiones, no lo haré, y los movimientos podrán terminar de lesionar los músculos, tendones, ligamentos o raíces nerviosas, transformando un simple dolor de espalda en una lesión crónica. Y eso, sin sumarle los posibles efectos adversos que tienen todos los fármacos, incluidos los tan recurridos y aparentemente inocuos, analgésicos.
Todo eso mientras veo un anauncio, jeje. Lo que da de sí una mente inquieta, eh?
Entonces, llega el parto. Sin duda, un proceso fisiológico donde el dolor aparece no como señal de alarma, sino como guía para facilitar el parto. En otro momento reflexionaré sobre si debería o no debería doler el parto, ya que es un proceso fisiológico. El caso es, que la mayoría de las mujeres de nuestro entorno, tienen dolor en el parto. Un dolor más o menos intenso, pero dolor.
Lo que me sorprende es que muchas mujeres, la mayoría, no se preguntan por qué duele el parto. No se cuestionan si eliminar el dolor puede tener efectos adversos. Ni siquiera piensan que los fármacos que se utilizan para el dolor, tienen efectos secundarios.
Sólo quieren quitar el dolor.
El dolor en el parto es una herramienta muy poderosa. Es la guía del movimiento, la que indica al cuerpo cómo moverse y cómo facilitar el paso del bebé por el canal del parto. El dolor es lo que hace que las mujeres paran; a pesar de las horas, del cansancio y de la desesperación, el dolor es lo que suministra a la mujer la fuerza y la necesidad de parir. 
También es lo que ayuda a la mujer a desconectar del mundo, a meterse en sí misma y dejarse llevar por la energía ancestral del parto y el nacimiento. En este caótico sistema, en este nuestro mundo social y cultural lleno de miedos y control, para poder descontrolarse y dejarse llevar, las mujeres han recurrido al dolor como forma de estímulo; un estímulo muy poderoso, lo suficientemente fuerte, como para superar el ambiente extraño, el sentirse observada, el frío, que rodea habitualmente un parto. 
Cuanto peor es el ambiente, cuanto menos calor, más ruido, más luces y más miedo, más dolor. 
Así, el dolor es a la vez nuestro miedo y nuestra salvación. 
Prepararse para el parto, es prepararse para vivir el dolor de la forma más eficiente. Para aprender a dejarnos llevar, a sentirlo y no batallarlo. Para comprender su función y su ayuda. Y para aprender de qué forma se puede llevar mejor.
El dolor estará, pero la forma en que lo percibas, es sólo tuya. 
Dolor no es sufrimiento, pero puede llegar a serlo si no puedes manejarlo.
Eliminar el dolor así, sin más, no ayuda a parir. Y tiene consecuencias.
Las mujeres paren cada día. Y pueden. Sin analgesia y sin ayuda. Porque estamos hechas para parir.
Pero si decides usar analgesia en tu parto, al menos no lo hagas de forma inconsciente. No necesitas analgesia; si la usas, es porque quieres. Y eso está igual de bien que decidir no usarla. 
Estar informada, de los efectos adversos, de las repercusiones sobre el parto, de cómo afecta al bebé, es lo que debes tener muy claro. Una vez que lo tengas claro, entonces, lo que decidas, bien decidido estará.
Y lanzo esta pregunta: ¿si no estuviera la epidural, qué pasaría?
 
Fuente: Centrohebame.blogspot.com
 
 

lunes, 14 de enero de 2013

Una mujer evita ser intervenida dando a luz en su casa a un niño de casi 5 kg

raquel lópez A este ritmo llegará un momento en que el cuerpo de la mujer haya olvidado por completo que durante siglos fue capaz de dar a luz de forma natural. Bien porque su centro hospitalario opte -a veces en demasiados casos- por intervenir mediante cesárea; bien porque el parto es provocado con medicación y anestesia que hacen que la intervención no fluya igual, el caso es que las mujeres ya no paren como antes. Por eso ya hay ginecólogos y matronas que crean asociaciones y foros donde ofrecen información y atención para invertir esta tendencia. Las madres que prueban a serlo como antaño también se han sumado a esta causa. Dunia es una de ellas.
Con 36 años, esta española residente en l'Alfàs del Pi dio a luz hace un mes en su casa, de pie, y asistida por una matrona, a su hijo Ian, un bebé macrosómico (de gran tamaño) que pesó 4,9 kilos. El parto fue, según madre y matrona, muy bueno. Tanto que Dunia no solo volvería a hacerlo sino que quiere que su ejemplo sirva para otras mujeres.
Dunia, completamente recuperada del parto, con su marido y su hijo, de apenas un mes.
Era su segundo parto. En el primero, provocado y en hospital, lo pasó mal. Esta vez se informó mejor y se topó con mucha documentación sobre partos naturales, así como con informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que alertan de todos los graves riesgos que tienen las cesáreas tanto para el niño como para la madre. En esas circunstancias, estaba cuando la citaron en el hospital de La Vila Joiosa a monitores, en la semana 36, momento en que arranca la cuenta atrás de las semanas previas al parto. Viendo que el niño llegaba grande le indicaron que lo mejor era que regresara a los cuatro días para una inducción al parto, pese a que no padecía ninguna patología.
Pero Dunia no regresó. Pidió segundas opiniones y en base a estas decidió esperar a que el momento llegara solo, y no tuviera que realizar una cesárea. "Algo que cada vez se hace más pese a los riesgos que conlleva para madre e hija, como alerta también la OMS".
Al mes notó los síntomas, llamó a su matrona y, tras una noche de contracciones en casa "en la postura y con la luz que me relajaba más", nació Ian con ella de pie, agarrada a la barra de la ducha. "Nació cuando debía, antes hubiera salido grande, pero inmaduro", afirma. Reconoce que sin epidural hay más dolor, pero también que se pasa mejor durante el tiempo de las contracciones.
Gema Méndez, la matrona que la atendió, explica esta cuestión. "Mucha gente confunde el parto natural con vaginal y no es lo mismo. En el hospital se suele poner a la mujer la oxitocina, la hormona que provoca el parto, pero no es la propia de la mujer, sino una oxitocina estándar que a veces genera demasiadas contracciones o a un ritmo que no es adecuado ni para la madre ni para el bebé". En cuanto a la falta de anestesia epidural, Méndez defiende que evita que la mujer sienta y viva el proceso del nacimiento del hijo de forma más consciente, y recuerda que se empezó a poner desde el momento en que se empezó a dar a luz en hospitales en donde obligan a la mujer a parir en una postura poco natural, como es estar tumbada boca arriba.
Méndez, sin embargo, no reniega de los hospitales, en donde ha de hacerse el seguimiento del embarazo. "Si en algún momento hubiera visto que el parto fuera a dar problemas la hubiera trasladado al hospital". Dice que tal circunstancia no es frecuente. Y es que el parto de Dunia no es el único que ha realizado en el último año en la provincia de Alicante. Ella y otros ginecólogos y matrona atienden a mujeres que quieran dar a luz de forma natural en la Comunidad Valenciana, atendiendo entre uno y dos casos al mes. "Asistimos partos en casa o bien estamos con ellos durante todo el proceso de dilatación en su casa, y cuando ya vemos que va a llegar, vamos al hospital para evitar la cesárea u intervenciones".
El coste de este servicio oscila entre los 1.800 y los 2.500 euros, y atienden a la mujer desde la semana 36 hasta la 42, estando de guardia y controlando toda la evolución, además de dar pautas de cara a la recuperación postparto. En otros países europeos la opción de dar a luz asistido en casa por una matrona está cubierto por la Seguridad Social. En sus servicios preparan también a la mujer trabajando "el miedo, mostrando cómo enfrentarse al parto fisiológico, haciendo que las mujeres entiendan que el cuerpo va a funcionar, más de lo que ellas piensan. Tienen que sentirse seguras para no bloquearse, lo que ocurre con frecuencia, sobre todo cuando les provocan el parto".

Dos datos: El primero es que según los últimos informes hechos públicos por la Conselleria de Sanidad sobre estudios del seguimiento del embarazo, de la mitad de los partos asistidos en hospitales de la Comunidad, un 55,8%, no fueron "normales" en 2011, frente a un 44,2% que si lo fueron.
El segundo: Un estudio de la Universidad de Alicante que compara el índice de mortalidad perinatal entre partos asistidos en casa o en centros sanitarios de 1995 a 2009 refleja que el porcentaje apenas difiere entre ambos casos. En ese tiempo hubo 23 muertes del feto o recién nacido (hasta las primeras 24 horas de vida) sobre un total de 14.614 partos únicos asistidos en domicilio particular (1,57 muertes cada mil partos). El número en centros fue de 7.548 sobre un total de 4.716.956 partos (1,60 muertes cada mil partos).

jueves, 27 de diciembre de 2012

La episiotomia.

La episiotomía

Hoy encontré esta entrada en el blog del Centro Hebamme y no puedo resistirme a compartirla con vosotr@s y darle difusión. Es que habla tan clarito de lo que es una episiotomía y de su uso indiscriminado y de los miedos que hay detrás... aquí os la dejo. Lo moradito y en cursiva es mío.




martes, 27 de noviembre de 2012
La episiotomía


Según la Real Academia de la Lengua Española, mutilación es la acción y efecto de mutilar. Mutilar, a su vez, según la misma institución académica, proviene del latín (mutilāre), y significa cortar o cercenar una parte del cuerpo, y más particularmente del cuerpo viviente. Esto, como ven, no es un invento mío: es una definición.

Siguiendo con las definiciones, episiotomía proviene del griego (ίσιον, pubis, y -tomía) y es una incisión quirúrgica en la vulva que se practica en ciertos partos para facilitar la salida del feto y evitar desgarros en el periné. Esta última parte la rebatiremos con evidencia científica más adelante.

Así que, independientemente de la causa, de la justificación, de la necesidad de hacerla o no, la episiotomía es una mutilación. ¿Y por qué digo esto, sabiendo que me meto en las fauces de los lobos? Porque lo que quiero es que los profesionales que tenemos a veces la imperiosa necesidad de hacerla, para evitar un mal mayor, no se nos olvide que es una mujer la que está ahí, la que se va a quedar con ella, la que sufrirá las consecuencias (que gustosamente ofrecerá si sabe que es por salvar la vida de su bebé), pero que por eso no va dejar de ser una mutilación, no va dejar de doler, no va a dejar de tener secuelas, aún siendo totalmente necesario.

Hace tiempo que tengo esta entrada en modo borrador. Hace tiempo que me debato internamente entre llamar a las cosas por su nombre, cosa que hago a veces demasiado, pero que al fin y al cabo es lo que creo más correcto, y ser diplomática y no remover aguas turbulentas. Pues que se remuevan las aguas.

Este verano, en Granada, estuvimos hablando África Caño (una magnífica ginecóloga, que también las hay) y yo sobre esto. No estaba ella de acuerdo conmigo en el término mutilación, por la implicación de la palabra socialmente relacionando la mutilación genital femenina que se practica en otras culturas.

Es verdad que no se puede comparar una episiotomía con una mutilación genital practicada por unas culturas que desprecian a las mujeres, desde la ignorancia y la mala fe (dañar por dañar). Aunque, aquí difiero, no creo que nos diferenciemos tanto. En esas culturas en las que decimos que se mutila a las mujeres no dañan por dañar sino que desde sus conocimientos y cultura también creen que es lo mejor para ellas. También hay falta de desconocimiento y de cultura científica. No son peores que nosotros, lo siento.
Y no se puede comparar porque no quiero ni puedo pensar, que nadie en el mundo sanitario haya practicado nunca una episiotomía con mala fe; por ignorancia sí, muchas veces (ignorancia de la evidencia científica); por miedo, porque creyó que era lo mejor para el bebé y la mujer (aunque se equivocara de lado a lado). Esos pudieron estar "justificados" hace un tiempo; ahora no.

Que ahora un profesional siga practicando episiotomías de rutina es comparable a una mutilación, porque ya no se puede un profesional amparar en que no tiene acceso a la información (que es aplastante desde hace años); porque un profesional no puede seguir diciendo "que le enseñaron así". Porque un profesional tiene la obligación de actualizarse, de modificar conductas si se demuestra que hay otra forma de hacerlo, y porque un profesional tiene la obligación legal de pedir permiso para actuar y hacerlo siempre buscando no hacer daño.

África y yo no llegamos a un acuerdo. Yo sigo diciendo que la episiotomía, asépticamente hablando, como ya hemos visto en la definición, es una mutilación. Como lo es una amputación o una incisión quirúrgica.

Cuando existe la necesidad imperiosa de hacer una episiotomía (un bebé pasando serios apuros para resistir una contracción más, un parto instrumental con fórceps, o una vulva con grandes cicatrices resultado de una mutilación genital o quemaduras graves), se hace. Pero se hace a conciencia, sabiendo el dolor que produce (y producirá después), sin perder nunca de la mente que la mujer que está delante de nosotros se llevará una cicatriz a su vida, para siempre. Y se hace explicando por qué es necesario, y previa autorización.

La evidencia dice que la episiotomía no previene los desgarros graves; es más, los desgarros graves son más frecuentes con episiotomía previa. Así que, dejad la bola de cristal para los expertos. "Se va a ir", "mejor un picotazo que un desgarro", "este periné no da de sí"... todo esto sobra. Y lo dice la evidencia científica y la física. Si tenemos una superficie circular, la presión ejercida en los puntos de la circunferencia se reparte de forma equitativa; si cortamos la circunferencia, la presión ejercida en el punto del corte es infinitamente mayor que en el resto, por lo que toda la fuerza se verá concentrada en una zona puntual. Por eso tampoco hay que poner los deditos en el clítoris ni en ninguna parte que redistribuya las fuerzas y las concentre en lugar de repartirlas. Como ejemplo: si pretendemos romper un trapo, la presión que ejercemos con las manos para desgarrarlo es mucho mayor que si le cortamos un poquito (un piquito) y tiramos por ese punto.

Los desgarros espontáneos en la vulva, suelen ser centrales, pues el centro tendinoso del periné está más reforzado, menos sensible y menos vascularizado. Van a ser con mucha frecuencia, de poca profundidad y van a cicatrizar con menores secuelas. El cuerpo femenino está bien pensado para parir y no dejar muchas secuelas, aunque muchos aún no se lo crean.

Para evitar los desgarros, lo importante es que la piel y las mucosas estén en buen estado (el masaje perineal se hace antes del parto, en el embarazo, y no durante el parto), que el suelo pélvico esté con buen tono (prevenir empieza por conocer), que la mujer pueda parir en postura libre (nunca en litotomía), que la cabeza descienda a su ritmo y sin forzar (las prisas para el autobús), que se aplique calor local con paños húmedos cuando esté coronando la cabecita del bebé (si la mujer quiere y le alivia), y que las manos de la matrona estén donde deben estar: lejos del periné o simplemente sosteniendo, no presionando.

Para prevenir la episiotomía, sólo hace falta tener las tijeras fuera del alcance y no tener intención de hacerla a menos que exista una causa de fuerza mayor, pero muy mayor.

Yo he hecho una episiotomía en 5 años. Seguramente tengo suerte con los perinés (como me dicen algunas) y me tocan todas las mujeres con periné de marca. En todo este tiempo, no he tenido ningún desgarro de tercer y cuarto grado. Sí he tenido que suturar desgarros, y otros no.

Como fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, he tratado unas cuantas mujeres con lesiones perineales. No muchas, porque pocas llegan a tratarse. Pero todas ellas por lesiones perineales con episiotomía. Ninguna por secuelas de desgarros espontáneos (que no digo que no haya, digo que a mi consulta no han venido). Con algunas de estas mujeres, aún sigo llorando cuando salen de la consulta. Lloro por el dolor que tienen, por el tiempo que han pasado sufriendo (y el que les queda), por los meses y años que sus parejas están pacientemente esperando poder volver a tener relaciones sexuales con ellas.

Estoy harta de escuchar excusas absurdas. Me impacta que aún muchos crean que no es para tanto. Las cifras cantan. Se hacen muchas episiotomías innecesarias. Se hacen muchas episitomías porque no se tiene paciencia, porque se tiene miedo. Lo que tienen que hacer estas personas, es tratarse ellas, aprender a relajarse y a esperar, a hacer las cosas con conciencia y con templanza. Recuerdo una vez que una compañera me dijo que me admiraba por la paciencia que tenía (fue un parto que estuvo la cabeza coronando un buen rato) y que ella se ponía muy nerviosa y hubiera cortado antes. ¿Y te das cuenta de que el problema lo tienes tú y no esa pobre mujer?, le contesté.
Pues eso.


Fuente. doulaporinternet.


martes, 11 de diciembre de 2012

Cápsulas de Placenta, ¿Cómo se encapsula una placenta?

 
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Autora:  Diana Vegas. Vínculo original de publicación: http://www.placentera.com/por-queacute-encapsular-la-placenta/cmo-se-encapsula-una-placenta 

Elaborar cápsulas de placenta implica enjuagar, laminar y deshidratar la placenta a bajas temperaturas, moler las láminas secas hasta obtener un polvo fino con el que se rellenan las cápsulas blandas. Las cápsulas de placenta se conservan refrigeradas y son un aliado muy útil en la transición de la gestación a la maternidad.

El racional de por qué comer la placenta tras un parto se sustenta en que hacerlo reincorpora a la madre lo que la placenta tomó de ella durante los 9 meses para formar a su bebé. Ese ‘tomar’ de la placenta es tan poderoso que es la razón por la que a las mujeres se les hace tomar suplementos vitamínicos y minerales durante todo el embarazo. Consumir la placenta tras el nacimiento es una forma de reintroducir al organismo de manera que la transición a la maternidad sea progresiva.

Sólo hay un momento para recolectar la propia placenta y es el momento justo del parto, bien sea parto vaginal o cesárea la placenta puede utilizarse. Más aun no existe otro producto que permita aliviar los principales problemas del postparto y en esto se destaca la placenta: los beneficios registrados de consumir la placenta son:

  • Ayuda al útero a contraerse a su tamaño original. 
  • Restaura la energía tras el esfuerzo del parto.
  • Aporta hierro, minerales y vitaminas. 
  • Balancea los niveles hormonales. 
  • Reduce la loquia o sangrado post parto.
  • Aumenta la cantidad de leche y mejora la calidad de la misma. 
  • Asistir en la transición hacia la menopausia (tintura de placenta).

Algunas Investigaciones

En humanos el consumo de placenta ha aumentado la cantidad y calidad de la leche también se ha comprobado la presencia de hormonas reductoras de estrés en la placenta. En animales ha reducido la recepción de mensajes de dolor en el cerebro (acción analgésica) y demostrado la presencia de células reparadoras en extracto de placenta humana; la prueba fue en realizada en ratas.

¿Cómo preparar el espacio? ¿qué medidas sanitarias debo tomar en cuenta?

Las preparaciones con placenta, por tratarse de sangre y tejido se llevan a cabo bajo estrictos protocolos de esterilización de instrumentos para impedir la contaminación cruzada (en mi caso me certifique según los protocolos del departamento de salud y seguridad ocupacional de los estados unidos OSHA).

Aun si vas a preparar las capsulas para ti misma en tu propia casa es sensato esterilizar las superficies e instrumentos que vayas a utilizar antes y después de la preparación. Para esterilizar las superficies e instrumentos puedes usar un disolución de cloro al 10% (1 parte de cloro por 10 de agua) o bien utilizar algún germicida, bactericida de amplio espectro y no tóxico como Gerdex. Es importante que dejes el cloro o el gerdex en contacto con las superficies e instrumentos al menos 5 min antes y después de utilizarlas.

¿Cómo preparar las cápsulas?

Existen dos métodos para preparar cápsulas de placenta: el método tradicional Chino y el método crudo o raw.

1) El método tradicional Chino. Cocina la placenta al vapor cuidando que el agua hirviendo no entre en contacto con la placenta. Al agua se le añade jengibre, limón y ají todos considerados alimentos 'calientes'. Luego que la placenta pierde los jugos (que al pincharla no salga sangre, 15 min aprox) se rebana en láminas delgadas y se deshidrata a bajas temperaturas*si no tienes deshidratadora puedes usar un horno convencional en la temperatura más baja posible y dejando la puerta del horno entreabierta (puedes sostenerla abierta con una cuchara de palo o madera)

2) El método crudo. Utiliza la placenta fresca. Ésta se corta en láminas delgadas y se deshidrata también a bajas temperaturas. 
  

El método tradicional chino se basa en la teoría que el trabajo de parto y el nacimiento deja espacios abiertos en la madre que son considerados Yin o fríos. La placenta es considerada fría, pero al cocinarse al vapor con ciertas especies el resultante es un tónico caliente que introduce Yan y por ello es considerado una buena forma de sanar tras el parto. 
 

El método crudo se basa en la premisa que el calor destruye enzimas, hormonas y quiebra proteínas, por eso toda preparación se restringe a temperaturas menores a 48ºC.

Independientemente si optas por el método chino o crudo luego de deshidratar, las láminas ya secas se muelen (en un molinillo de café o en un mortero o en su defecto en licuadora o procesador de alimentos, eso si que esté todo bien seco para que el polvo no se humedezca. Con el polvo que resulta (ojo dejar asentar el polvo luego de moler y usar mascarilla protectora) se rellena las cápsulas (vegetarianas o de gelatina).
 Las cápsulas vacías puedes conseguirlas en tiendas naturistas o en el departamento de farmacia de alguna universidad local. Y aunque es cómodo usar una maquinita para encapsular, también puede realizarse a mano.

Por lo general una placenta arroja entre 170 y 230 cápsulas tamaño '0'. La madre puede consumirlas todas en las primeras semanas postparto, puede conservar algunas para otras etapas de transición, como volver al trabajo o puede incluso conservar congeladas unas cuantas para la transición a la menopausia. Con el polvo ya deshidratado pueden realizarse muchas otras preparaciones, como cremas, aditivos para el shampoo (les suena placenta de oveja?), puedes usarse en caldos y sopas y muchas otras preparaciones, que descutiremos en una próxima entrada.

¿Dudas? puedes usar la sección de comentarios o escribirnos a transicionplacentera@gmail.com

martes, 4 de diciembre de 2012

Primeras Jornadas "Sabemos Parir"

1°Jornadas "Sabemos parir"


Jueves 13: PARTO RESPETADO

17:30 h. Presentacion de las jornadas.
18 h. Charla: "La figura de la Doula"
19:00 h. Mesa redonda: "Experiencias de parto"
*Dinamizacion: Alicia Conca
*Lugar: Ateneo LLibertari L'Escletxa, Av. de Alcoi, n°155, Entresuelo A

Viernes 14: EMBARAZO CONSCIENTE

17:30 h. Talleres vivenciales:
- "Concepcion, embarazo y parto conscientes"
-"Masaje prenatal ayurvedico"
*Dinamizacion: Inmaculada Vidal y Teresa Navarro
*Lugar: Casal Popular "Tio Cuc", en la Calle San Leandro, n°6

Sabado 15: CRIANZA NATURAL



11:00 h. Taller vivencial: "Psicomotricidad relacional"
14:00 h. Descanso y espacio para comida y convivencia (habra menu para la autogestion)
16:30 h. Charla: "La Lactancia materna"
18:00 h. Taller vivencial: "Crianza en brazos"
*Dinamizacion: LLanos Pastor, Arantxa Silva, Ana Miro y Soledad Mejias
*Lugar: Escuela libre "El Jardi dels Somnis"

martes, 30 de octubre de 2012

"La reflexología no interfiere en los procesos naturales", Entrevista a Mauricio Kruchik, reflexólogo

Mauricio Kruchik
En Bebés y más, siempre desde nuestra linea de trabajar de ofreciéndole a nuestros lectores el mayor rigor posible, os hemos hablado de fórmulas alternativas para mejorar la experiencia del embarazo y el parto: masajes, ejercios de respiración, canto, acupuntura y hoy queremos conocer mejor lo que ofrece la reflexogía a las madres.
Para acercaros la reflexología hemos entrevistado a Mauricio Kruchik, uno de los más conocidos especialistas en la reflexología y la maternidad. Yo, debo decir, tengo dudas sobre estas terapias alternativas, pero precisamente, por mis dudas, creo que es interesante averiguar cual es la base en la que se apoyan.
La reflexología se basa en la teórica conexión entre determinadas partes del cuerpo y otros sistemas o partes del cuerpo. No se considera una ciencia y la comunidad científica afirma que, si retrasa otros tratamientos médicos, puede ser peligrosa, pues no se ha demostrado su efectividad en el tratamiento de dolencias.
Mauricio Kruchik es uruguayo de nacimiento y vive en Israel,casado y con dos hijos. Trabaja como reflexólogo, doula y educador perinatal y complementa sus actividades como conferenciante y profesor de reflexología, siendo invitado a numerosos congresos nacionales e internacionales, cursos y talleres. Es autor de los libros “Analyzing Personality Patterns Through the Feet” y “Reflexology for Cancer Patients”.
Es fundador y presidente de la Sociedad Internacional de Reflexología en la Maternidad.
Creador del MRTP (Maternity Reflexology Training Programme) seguido por más de 2000 profesionales de la Reflexología y de la Obstetricia en todo el mundo. En España se ha enseñado en 38 oportunidades, formando a cerca de 500 personas, incluyendo 150 Matronas.
Mauricio, yo admiro mucho tu trabajo como doula, pero debo decirte que soy francamente escéptica respecto a la reflexología. Aún asi, conozco a varias matronas que la usan y eso me hace preguntarme qué razones hay para ello. ¿Qué es exactamente la reflexología?
La Reflexología es una terapia manual basada en el principio que existen zonas reflejas en las plantas y los reversos de los pies. Dichas zonas reflejas representan tejidos, órganos, músculos, glándulas. A través de presión, masaje y manipulación de las distintas zonas estimulamos aquellos órganos representados en los pies, con el fin de que el cuerpo comience a funcionar en armonía, equilibrando los canales energéticos hacia y el funcionamiento de cada uno de ellos.
Cuando llegué a la Reflexología ni sabía de qué se trataba hasta que una reflexóloga en una charla de presentación me hizo una lectura de pies. Fueron tres minutos alucinantes que cambiaron mi vida.
Todo lo que esta profesora afirmó en su lectura, tanto en lo referente a mi personalidad como al funcionamiento de mi organismo y anteriores patologías fue asombrosamente exacto.A tal punto que me apasionó instantáneamente.
Me dije a mí mismo y sin dudarlo: tengo que aprender esto. Así fue que comencé a estudiar reflexología sólo dos días después y luego de un mes y poco dejé mi puesto como Analista de Marketing en la empresa Fiat, en Israel.
La reflexología trabaja en la base de que existen áreas reflejas en los pies. Es así que en la reflexología no diagnosticamos, sino que evaluamos pautas y caminos para entender la salud del paciente en todos los contextos: cuerpo, mente y espíritu.
Pero, la reflexología no es una ciencia.
Yo concibo que la reflexología es una terapia por propio derecho, no una técnica. Tampoco es una ciencia ni puede serlo, ya que todo depende de la persona. Y en la Reflexología no vemos al ser humano como una estadística, sino como a un individuo único e irrepetible.
La reflexología busca, a través de la información recibida a través de los pies, alinear las energías del organismo para que éstas sintonicen y creen armonía. A esta armonía le llamamos balance o equilibrio, no importa el nombre. Lo que importa es la sensación de bienestar.
Sirva o no de algo lo que planteas, ¿se citan contraindicaciones en el embarazo?
Mucho se ha hablado y se habla sobre la reflexología y sus contraindicaciones. Una de ellas, de la cual se habla más es sobre el embarazo. Se afirma y se presume que la reflexología puede crear contracciones antes de tiempo y que puede causar un aborto. Pues bien, nada más incorrecto. La realidad muestra exactamente lo contrario.
Pero, si no hace nada bueno, tampoco puede hacer algo malo. Es una contradicción. Siempe que la reflexología no retrase otros tratamientos no debería ser ni buena ni mala, solo un placebo De todos modos, lo de que no puede provocar contracciones, ¿puedes explicarlo con argumentos
Que no sea una ciencia no quiere decir que no haga nada bueno. Todo lo contrario. La Reflexología logra en primer lugar un equilibrio del sistema endocrino que deriva en un mejor funcionamiento del organismo. Tampoco es un placebo, ya que el concepto de placebo se asocia con la neutralidad.
En una sesión de Reflexología dirigimos nuestra forma de trabajar a la manipulación de zonas específicas a un objetivo determinado con el fin de estimular un proceso fisiológico determinado. Y con respecto a las contracciones, sí que puede estimularlas, pero sólo cuando el parto ha comenzado. De todos modos, aclaro:
En primer lugar, la reflexología trabaja con las mismas energías del organismo sin introducir ninguna sustancia externa que el cuerpo no conozca y al que se deba acostumbrar.
El principio fundamental que acompaña a la eflexología es el de estimular la propia capacidad de rehabilitación y auto cura del organismo. Ni más ni menos. Es por ello que nunca seríamos capaces de interferir en un proceso natural que el organismo reconoce como natural.
En segundo lugar y en el caso específico del embarazo, debemos recordar que durante el embarazo la placenta segrega una hormona que se encarga de proteger al embarazo y evitar el parto. Hablo evidentemente de la progesterona. Mientras la placenta le sea útil al feto, la progesterona evitará las contracciones. La Reflexología no tiene ninguna incidencia sobre la producción de progesterona, por lo cual es imposible que pueda alterar el calendario de eventos programados por la naturaleza.
En tercer lugar, cuando se habla de la prohibición de recibir una sesión de reflexología en el primer trimestre por miedo a un aborto mi respuesta es muy simple: no se conoce aún ningún caso en el mundo entero en el cual una mujer que haya recibido reflexología en el primer trimestre haya abortado como consecuencia de ella.
Mientras no se logre demostrar con certeza y con argumentos que lo validen, este hecho seguirá siendo un mito sin base alguna. Es más, muchas mujeres hoy en día recurren a la reflexología como ayuda para paliar las náuseas y el malestar matinal en el primer trimestre, si bien un síntoma incómodo y detestable, un signo benigno de que todo va bien.
curso de reflexologia de mauricio kruchik
¿Pero produce algún beneficio?
Muchos. Una prueba de ello es que en el mundo entero es cada vez mayor la cantidad de gente que es tratada con éxito con reflexología. No olvides que es una forma de terapia muy nueva, tiene sólo 95 años de edad, pero sólo en los últimos 40 es que la Reflexología ha comenzado a hacerse más popular.
Personalmente nunca recomiendo sustituir cualquier tratamiento médico por la Reflexología o por cualquier otra terapia de contacto. Integrar ambas formas de curación es lo que se impone.
Siempre he sostenido que si hay un segmento de la población para el cual la Reflexología es beneficiosa e indicada, esas son las mujeres embarazadas. Y si hay un proceso para el cual la Reflexología se revela como una terapia liberadora, estimulante y reparadora, ése es el proceso de la maternidad en todas sus etapas: fertilidad, preconcepción (preparación para el embarazo), embarazo, parto, primer postparto, puerperio y lactancia.
La persona titulada en reflexología, al atender a una paciente o una pareja que vienen a su consulta, debe estar correctamente capacitada para poder saber contestar a sus preguntas y para poder orientarle en el proceso de la maternidad, cualquiera sea éste. Se espera de dicho profesional que esté no sólo profesionalmente sino éticamente preparado a recibir a sus pacientes, mostrar una conducta comprensiva, exponer las virtudes de su tratamiento con claridad como así exponer sus limitaciones con la misma claridad y honestidad.
¿Qué puede hacer la reflexología, en tu experiencia, para mejorar el estado de una embarazada?
El proceso de la maternidad es el paradigma de la prevención. Al contrario de las enfermedades, que pueden desarrollarse sobre períodos indeterminados de tiempo, el embarazo tiene un calendario fijo desde el comienzo de los tiempos. Son 40 semanas. O 266 o 280 días dependiendo del momento desde el que se cuente. Y unas horas, una o dos semanas, algún día más o menos alrededor de estos parámetros en la gran mayoría de los embarazos.
Y al no ser una patología o una enfermedad sino un proceso que tiene un punto de partida y un punto de término, y en cuyo proceso los acontecimientos cuentan con un calendario muy exacto para suceder según la mujer, podemos planear un curso de tratamiento ideal con reflexología que acompañe el embarazo en su totalidad.
¿La usáis con la anemia, la naúseas o el estreñimiento?
Quiere decir que para mejorar su estado, lo mejor es prevenir y conocer toda la información posible sobre la embarazada en cualquier momento dado del embarazo.
Por ejemplo, sabemos que si una mujer tiene un bajo nivel de hemoglobina al comienzo del embarazo, debido a la hemodilución de la hemoglobina en un mayor volumen de sangre, será muy posiblemente recetada con tabletas de hierro. Las tabletas de hierro pueden causar estreñimiento y el estreñimiento prolongado, sobre todo en los últimos dos meses del embarazo cuando la presión sobre los intestinos es muy grande y cuando la cabeza del niño comienza a descender y encajarse en la pelvis, presiona el recto y puede generar hemorroides.
¿Qué hace en esos casos un reflexólogo?
Tratar a la mujer por anemia y sus secuelas, como fatiga y falta de oxígeno, integrando al mismo tiempo una estimulación tal de reflejos del sistema respiratorio, del sistema endocrino y para prevenir el estreñimiento, una estimulación constante del sistema digestivo.
Cuando estamos a término en el embarazo y aparecen hemorroides, se debe trabajar con más asiduidad para contrarrestar la presión sobre el colon descendente, recto y ano por causa de la ubicación de la cabeza del bebé.
He visto que organizas cursos de reflexología en los que se incluye la fertilidad. ¿Puedes explicarnos en qué puede ayudar?
Una de cada cinco parejas que recurren a la reflexología tienen éxito y pueden concebir un niño. Rectifico: una de cada cinco parejas que comprueban tener problemas en concebir y que recurren a la reflexología son ya felices padres hermosos niños.
No es una tasa asombrosa de efectividad, pero si es interesante. ¿Hay investigaciones científicas estadísticas a este respecto?
Las fuentes de esta estadística las podemos encontrar en la fenomenología y basada en los reportes y experiencia de cientos de reflexólogos en el mundo entero, ya que no existe una investigación científica de acuerdo a los criterios ortodoxos de investigación que respalde dichos parámetros. Mi estadística personal se sitúa en un 55%, la de una estimada colega en Israel pasa con creces el 70%.
Lo que debemos preguntarnos es por qué las parejas que tienen problemas en concebir recurren a las terapias (o yo prefiero usar la palabra técnicas) como la reflexología y por qué estas opciones les ayudan o creen que les ayudan.
Una explicación puede encontrarse en la habilidad de la reflexología de poner la casa en orden. Es decir, un 60% de las parejas que consultan lo hacen por saberse padecedores de algún impedimento: oclusión tubaria, oligospermia, amenorrea, etc. Allí es que la Reflexología, al ser una terapia equilibrante y dueña de un sinfín de recursos terapéuticos, puede tener mucho éxito sin utilizar más que las propias vías naturales de autocuración.
Es evidente que cualquier terapeuta que se embarque junto con dicha pareja en el viaje de la concepción, deberá tener en cuenta dos factores fundamentales: ser un buen observador y ser paciente. El paciente también debe ser paciente. Por ello se le llama paciente. Porque para estimular un proceso de curación se debe dejar que el cuerpo haga lo que sabe hacer con los recursos de los cuales dispone.
¿Y el otro 40% restante? Me refiero a eso casos en los que no llega el bebé pero no hay problemas médicos: ella está bien, él está bien pero no hay bebé. ¿Qué pasa allí?
La reflexología puede ayudar a devanar este nudo. Los pies lo muestran todo: el estado físico y psicológico de la persona. Y en una gran mayoría de las veces, son creencias inapropiadas con respecto a uno mismo, falta de autoestima, falta de perdón, culpa o miedo los factores que dirigen su energía hacia el proceso de reproducción.
Pero un reflexólogo no es un psicólogo ni puede actuar como tal.
Nada más alejado estaría de su ética profesional. Sin embargo, un Reflexólogo correctamente entrenado puede encontrar vías para interpretar los diferentes signos que muestran los pies. Y con esa información, trabajar desde los planos físico y espiritual con su paciente, pero al nivel de aceptación y consciencia de tales problemas.
Asimismo, es asombroso el ascenso en la cantidad de parejas que buscan hoy en día ayuda para ser padres. Un viejo mito que debe ser revisado indica que el reloj biológico de la mujer comienza a decaer hacia los 35 años. Como si fuese una sentencia, los 35 años se han convertido en una barrera psicológica para muchas mujeres, como una estación donde las mujeres comienzan a ver el final de su vida fértil.
¿Porqué mencionas este tema?
Por el estrés que eso conlleva. Cuando hablamos de estrés, por lo general imaginamos a una persona ansiosa y gritando en un embotellamiento de tránsito, a una persona corriendo a una cita, a una persona crispada a altas horas de la noche porque aún no ha terminado su trabajo. Eso sí que es estrés. Pero no el único estrés.
Cuando a los 30 y algo de años las parejas se embarcan en el proceso de la maternidad, ya su punto de partida suele estar contaminado de estrés. Porque luego de pasar lista a una serie de objetivos en la vida (estudios universitarios, carrera, afirmación económica, casa, hipoteca, deudas, etc) llega el momento de la maternidad. También sucede que en los tiempos que corren los hombres y mujeres gozan de una libertad virtual que en generaciones anteriores no existía. La llamo virtual porque termina muchas veces siendo un pseudo estado de libertad, un estado ilusorio de libertad donde hay mucho para escoger y poco tiempo para decidir. Es así que nuestros hábitos sociales han cambiado a tal punto de querer abarcar todo lo posible de la vida y gozar de ella antes de llegar a esa estación que siempre está allí, porque concebir un bebé es el estado más natural del mundo.
La realidad muestra a muchas parejas una cara diferente. Porque en dicho estado ilusorio de libertad se ven a veces ante el compromiso de aceptar una voluntad de la que no están seguros. Y allí comienzan muchos problemas que terminan en fecundación asistida en el mejor de los casos. Ya que al mismo tiempo que hay lugar para la preocupación, también hay lugar para la esperanza.
Cuando se entra en ese tipo de estrés, se entra en un círculo vicioso donde se aglutinan las culpas, las indecisiones, la falta de autoestima y cientos de factores que generan estrés que circula y no se detiene.
¿Puede ayudar la reflexología en esos casos?
En cortar dicho círculo vicioso de estrés. Cuando la pareja comienza a liberarse del estrés, es cuando comienza a volver en sí y tomar contacto con la realidad de manera apropiada.¿Y que hace la reflexologia respecto al puerperio?
El puerperio es a juicio de muchos tierra de nadie. Ha nacido el bebé y todos esperan ansiosos la gran alegría. Junto con la euforia de la maternidad, para la madre comienza un período de grandes vaivenes emocionales, un cambio drástico en su calidad de vida. Allí se mezclan la alegría, la melancolía, cambios en su escala de valores y en su sistema de preferencias, alegrías, sonrisas, angustias, presiones, cambios de horario, insomnio, etc.
Cuando preparo a una mujer para el parto, como doula también, le hablo también del puerperio. Sí, muchas veces me miran raro y me preguntan por qué lo hago, ya que lo que importa es que el bebé nazca bien y sano. Pues la experiencia me ha ido mostrando que una gran mayoría de mujeres viven un puerperio donde no falta el sufrimiento, el agotamiento, la fatiga y muchas veces el dolor y la tristeza. “De haber sabido, me hubiera preparado de otra manera”, dicen algunas mujeres. “De haber sabido, ME HUBIERA PREPARADO”, dice la mayoría.
¿Con la reflexología trabajas, entonces, preparando el parto y el puerperio durante el embarazo?
Un ejemplo clásico de ello es la preparación del piso pélvico. Recomiendo a todas las mujeres embarazadas a las que trato que visiten a un fisioterapeuta especializado en el entrenamiento del piso pélvico ya desde la segunda mitad del embarazo. Al mismo tiempo, paralelamente, llegar a sesiones de reflexología.
La sinergía creada entre estas dos formas de tratamiento es fantástica. Por un lado, la fisioterapia le ayudará a entrenar los músculos del piso pélvico para que estos ganen en tono y elasticidad.
Por otro, la reflexología trabajará sobre los reflejos de estos mismos músculos para facilitar un flujo sanguíneo apropiado. Puedo decir que por un lado, si bien algunas mujeres que he tratado durante el embarazo han sufrido desgarros durante el parto, estos han sido de baja entidad y se han recuperado con gran rapidez.
Al mismo tiempo, entrenamos posturas verticales para el trabajo de parto, no sólo para evitar desgarros (aclaro que las posturas verticales no garantizan la ausencia de desgarros) sino para evitar la episiotomía. Y en caso que se haya efectuado una episiotomía, la reflexología es muy efectiva tanto para el tratamiento del dolor como de la cicatrización.
¿Y en la lactancia?
Si, debo mencionar una condición en la que he conseguido notables resultados es en casos de mujeres con mastitis e ingurgitaciones. Una mujer que haya sufrido de mastitis sabe del sufrimiento y la desesperación que ello conlleva. La Reflexología actúa muy rápidamente y muy efectivamente.
Se trata de una o pocas sesiones (seguidas) donde se estimula simultáneamente la succión por parte del bebé junto con la estimulación de los reflejos apropiados: mamas, ductos mamarios, sistema linfático, tórax, sistema endocrino y sistema nervioso fundamentalmente.
Desde el acompañamiento en la involución uterina, pasando por la renovación hormonal y los loquios hasta el acompañamiento durante la lactancia, aquí hay mucho para hacer.
Ni qué hablar de la importancia del contacto, de la calidez de dos manos posadas sobre los pies de la novel mamá para otorgarle confort, calor y relax.
Dejamos aqui la conversación por ahora. Esta primera parte de la entrevista a Mauricio Kruchik me ha servido para entender mejor la reflexología y espero que también nuestros lectores la hayan disfrutado. Mañana publicaremos una segunda parte, en la que Mauricio nos hablará de su trabajo como hombre doula. Os encantará, estoy segura.

Fuente. www.bebesymas.com