miércoles, 29 de junio de 2011

Los consejos no deseados


"¡Ayuda! ¡Me estoy frustrando tanto con la lista de consejos que recibo de mi suegra y mi hermano! No importa lo que haga, lo hago siempre mal. Los quiero mucho a los dos, ¿pero como puedo parar estos consejos que no deseo?"

De la misma manera que tu bebé es una parte importante de tu vida, él es también importante para los demás. Estas personas que aman a tu bebé tienen un vínculo contigo y con el bebé de una manera tan especial que invita a dar consejos. Sabiéndolo, tienes un motivo para manejar esta interferencia amablemente, de modo que los sentimientos de los demás no se vean afectados.


Independientemente del consejo, es tu bebé, y al final, le educarás de la manera que consideres mejor. Así que, normalmente, no vale la pena empezar una discusión por sus comentarios con una persona que te quiere bien. Puedes responder a consejos no deseados de varias formas:

Escucha primero
Es natural estar a la defensiva si te sientes juzgada; pero normalmente no estás siendo criticada. De hecho, la otra persona habitualmente está compartiendo contigo lo que siente que es importante para ella. Intenta escucharla, puedes aprender algo interesante.

Ignora
Si sabes que no hay manera de convencer a la otra persona para que cambie de parecer, simplemente sonríe, asiente y responde con frases sin compromiso, como "Interesante". Luego, sigue tus propias ideas, a tu manera.

Asiente
Puedes encontrar una parte del consejo que sea de tu aprobación. Si es el caso, comunícale que estás completamente de acuerdo con ese tema.

Elige tus discusiones
Si tu suegra insiste en que el bebé lleve un gorrito para pasear por el parque, ponle uno. No le causará ningún mal a largo plazo, y calmará a tu suegra. Sin embargo, no cedas en otras cuestiones que sí son importantes para ti, o para la salud o bienestar de tu hijo.

Deja las cosas claras
Si tu hermano te presiona para que dejes llorar al bebé hasta que se duerma, algo que tú nunca harías, no te quejes delante de él de que tienes que levantarte varias veces por la noche. Si él saca el tema, la distracción es tu mejor arma, como "¿te apetece un café?"

Edúcate a ti misma
El conocimiento es el poder; protégete a ti misma y a tu familia leyendo acerca de opciones de crianza. Confía siempre en que estás haciendo lo mejor para tu bebé.

Educa a la otra persona
Si tu "maestro" te está dando información que sabes que está desfasada o es errónea, comparte lo que has aprendido sobre el tema. Puedes conseguir que la otra persona abra su mente. Menciona el libro, estudio o artículo que has leído.

Menciona un médico
Mucha gente sólo acepta un punto de vista si un profesional lo ha validado. Si tu propio pediatra está de acuerdo con tu posición, di "mi doctor me dijo que esperara hasta que ella tenga seis meses antes de darle papillas". Si tu propio pediatra no está de acuerdo con la idea, refiérete a otro médico, tal vez el autor de un libro sobre cuidado de bebés.

Usa términos vagos
Puedes evitar la confrontación con una respuesta elusiva. Por ejemplo, si tu hermana te pregunta si ya habéis empezado a retirarle el pañal (pero estáis todavía muy lejos de incluso empezar), puedes contestar "estamos en ello".

¡Pide ayuda!
Tu "consejero" es probablemente un experto en algunos temas con los que puedes estar de acuerdo. Búscalos e invítale a que te guíe. Se sentirá muy feliz por ayudarte y tú estarás contenta por haber encontrado una manera de no enfrentarte con él sobre aquellos temas en que, definitivamente, no estás de acuerdo.

Memoriza una respuesta estándar
Este es un comentario que se puede usar como respuesta a casi cualquier consejo: "Esta puede no ser la mejor manera para ti, pero sí es la mejor manera para ."

Se honesta
Intenta ser honesta con tus sentimientos. Busca un momento tranquilo, libre de distracciones, y elige tus palabras cuidadosamente, como "Sé cuanto quieres a Daniel, y estoy muy contenta de que pases tanto tiempo con él. Sé que crees que me ayudas cuando me das un consejo sobre esto, pero estoy a gusto con mi propia decisión y realmente me gustaría mucho que lo entendieras."

Busca un intermediario
Si la situación está haciendo que la relación con el consultor sea insostenible, puede ser necesario preguntar a otra persona para que medie en la situación.

Busca otros amigos con ideas similares
Únete a un grupo de soporte o a un foro de Internet con personas que compartan tu filosofía de crianza. Hablar con otros que están también criando a sus hijos de una manera parecida a la tuya te puede dar la fortaleza que necesitas para enfrentarte a personas que no comparten tus puntos de vista.

Este artículo es un extracto del libro Gentle Baby Care de Elizabeth Pantley. (McGraw-Hill, 2003)

Fuente:www.crianzanatural.com


domingo, 26 de junio de 2011

Los niños “deberían dormir con sus padres hasta los cinco años”


Uno de los más conocidos expertos en salud mental infantil del Reino Unido ha aconsejado que los padres no sigan años de convención y permitan a los niños que duerman en la cama con ellos hasta los 5 años. Margot Sunderland, directora deeducación en el Centro para la Salud Mental Infantil de Londres, dice que la práctica de colecho hace más probable que los niños se conviertan en adultos sanos y tranquilos.

Sunderland, autora de 20 libros, da su consejo en ‘The Science of Parenting’ (La Ciencia de Ser Padres), que se publicará este mes.

Está tan segura de los descubrimientos que aparecen en su nuevo libro, basados en 800 estudios científicos, que ha pedido que se entregue a las enfermeras de pediatría una hoja de datos para educar a los padres sobre el colecho.

“Estos estudios deberían se diseminados ampliamente a los padres”, dijo Sunderland. “No culpo a los que escriben guías de se padres – ¿por qué van a saber ellos sobre ciencia? El noventa por ciento es tan nuevo que ahora necesitan saberlo. No hay ni un estudio que diga que sea bueno dejar a tu hijo llorar.”

Dice que la práctica común en el Reino Unido de enseñar a los niños a que duerman solos desde que tienen solo unas semanas es dañino porque la separación de los padres incrementa el flujo de las hormonas del estrés, tal como el cortisol.

Sus descubrimientos están basados en el avance de la comprensión científica durante los últimos 20 años sobre cómo se desarrollan los cerebros de los niños, y en estudios que usan resonancias para analizar cómo reaccionan en circunstancias particulares.

Por ejemplo, un estudio neurológico hace tres años mostró que un niño separada de uno de sus padres experimentaba actividad cerebral similar a uno que tuviera dolor físico. Sunderland también cree que la práctica actual está basada en actitudes sociales que deberían ser abandonadas. “Hay un tabú en este país sobre que los niños duerman con sus padres”, dijo. “Lo que he hecho en este libro es presentar la ciencia. Estudios de todo el mundo muestran que el colecho hasta los cinco años es una inversión para el niño. Pueden tener ansiedad por separación hasta la edad de cinco años o más, lo cual puede afectarles más adelante en la vida. Esto lo tranquiliza el colecho.

Los síntomas también pueden ser físicos. Sunderland cita un estudio en el que aproximadamente 70% de mujeres que no habían sido atendidas cuando lloraban de niñas desarrollaron dificultades digestivas en edad adulta.

El libro de Sunderland la separa de los libros más leídos sobre cómo ser padres, tales como el de Gina Ford, que tiene miles de seguidores. Ford recomienda que se establezcan rutinas de sueño para bebés desde que son muy jóvenes en cunas “lejos del resto de la casa” y enseñar a los bebés a dormir “sin la ayuda de los adultos”.

En su libro “The Complete Sleep Guide for Contented Babies and Toddlers” escribe que los padres necesitan tiempo para si mismos. “El colecho… suele acabar con los dos padres durmiendo en habitaciones separadas” y madres exhaustas, una situación que “pone una presión enorme en la familia entera”.

Annette Moutford, directora de la organización para padres ‘Family Links’, confirma que la norma era que los niños del Reino Unido durmieran en cunas y camas, normalmente en habitaciones separadas, desde una temprana edad. “Los padres necesitan su propio espacio,” dijo. “Definitivamente hay beneficios en animar a los niños a que tengan su propia rutina del sueño en su propio espacio.”

Sunderland dice que se ha comprobado que el poner a los niños en sus propias camas cuando solo tienen unas semanas de edad, incluso si lloran por la noche, incrementa el flujo de cortisol.

Los estudios de niños de menos de cinco años muestran que para más del 90%, el cortisol sube cuando van a la guardería. Para el 75% baja cuando vuelven a casa.

El Profesor Jaak Panksepp, un neurocientífico en la Washington State University, que ha escrito el prólogo del libro, dijo que los argumentos de Sunderland eran “una historia coherente que se muestra consistente con la neurociencia. Una sociedad sabia debería seguir sus consejos”.

Sunderland dice que acostar a los niños solos es un fenómeno peculiar a la sociedad occidental que puede aumentar las posibilidades del síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL). Esto puede ser debido a que el niño se pierde el efecto calmante para la respiración y corazón de estar echado al lado de su madre.

“En el Reino Unido, 500 niños mueren cada año de SMSL,” escribe Sunderland. “En China, donde [el colecho] es normal, SMSL es tan raro que no tiene ni nombre.”

jueves, 23 de junio de 2011

Hypnobirthing ® (Hipnonacimiento): el secreto de un nacimiento feliz

“Mucha gente además sigue teniendo en mente al prestidigitador televisivo de capa negra que hace al público ladrar a la vez o saltar a la pata coja. En ese sentido, los terapeutas tenemos un largo camino por recorrer para salir de lo esotérico y devolver la hipnosis al lugar que le corresponde desde hace milenios: el del USO BENEFICIOSO DEL CAMBIO SUBCONSCIENTE DEL SUJETO”

“Durante el embarazo se utiliza la hipnosis porque a nivel social, cultural e histórico las mamás y los papás de nuestro mundo, llamado desarrollado, hemos recibido durante siglos imágenes y connotaciones negativas de lo que es un embarazo y nacimiento. Es importante eliminar todas esas imágenes negativas que hemos visto en películas y escuchado de hermanas, madres, primas porque quedan grabadas en nuestro disco duro. Y PARA DAR A LUZ ES NECESARIO QUE ESE DISCO DURO ESTÉ TRANQUILO y relajado para que las hormonas puedan trabajar y pueda desarrollarse el proceso de forma sana y feliz”

Raquel Murillo

(Artículo de Raquel Murillo Diestro, madre, doula, educadora y coach para el nacimiento, hipnoterapeuta, Hypnobirthing ® Practitioner sobre esta terapia y sus beneficios en cualquier tipo de nacimiento)

La hipnosis se usa desde tiempos remotos (Antiguo Egipto, Grecia, India) para llevar a las personas a un estado de somnolencia con diferentes fines. Los cantos, los bailes, las repeticiones o mantras, han sido comunes en casi todas las antiguas culturas y religiones.

Hoy en día la hipnosis es utilizada con éxito por psiquiatras, médicos, psicólogos, terapeutas, empresas de marketing, líderes religiosos, coachs, políticos y otros líderes para distintos fines en todo el mundo. Mucha de esta hipnosis es voluntaria, es decir, la persona accede a “abrir” su subconsciente para realizar cambios que le resultan beneficiosos, mientras que otra hipnosis pasa desapercibida a nivel racional y el sujeto es hipnotizado sin ser consciente de ello.

El mito

Mucha gente además sigue teniendo en mente al prestidigitador televisivo de capa negra que hace al público ladrar a la vez o saltar a la pata coja. En ese sentido, los terapeutas tenemos un largo camino por recorrer para salir de lo esotérico y devolver la hipnosis al lugar que le corresponde desde hace milenios: el del uso beneficioso del cambio subconsciente del sujeto.

¿Y qué es el subconsciente? Es la parte de nuestra mente donde se albergan creencias, experiencias, hábitos y pensamientos que determinan nuestra forma de actuar y que no pueden ser modificados a nivel consciente, es decir, que por mucho que nos digan que cambiemos esto o aquello que hacemos (que dejemos de fumar, que no nos duela el parto, que perdamos peso) no vamos a cambiarlo si lo tenemos asumido. Hay que vencer nuestra línea crítica, que es una especie de barrera cerebral que sólo podemos abrir de una forma irracional (es decir por todos los métodos que no son racionales: la imaginación, la visualización, la ensoñación).

¿Cómo? Bueno, el camino de la hipnosis es igual que el del sueño, sólo que hay que parar antes y quedarse en lo que se llama estado de trance. Se puede llegar con música o sin ella. A través de guiones leídos o escuchados el sujeto va siguiendo las instrucciones del / de la terapeuta para abrir esa compuerta (la línea crítica) y penetrar en aquellos habitáculos donde se esconde lo que quiere modificar.

Día a día entramos en trance en muchas ocasiones (cuando soñamos despiertos, cuando vemos la televisión, cuando leemos un libro, cuando escuchamos música…). Es ese estado en el que estamos pero no estamos, en el que nuestro cuerpo está relajado, la mandíbula casi caída, y en el que todo lo que escuchamos, vemos, sentimos, pasa directamente a formar parte de nuestro subconsciente, sin ninguna barrera que lo impida. Es un estado en el que toda nuestra atención se centra en algo concreto, dando igual todo lo demás.

¿Por qué se usa la hipnosis en la preparación al parto? Porque las mujeres en este momento histórico, en esta cultura y sociedad están hipnotizadas desde su propio nacimiento y tienen asumido el parto como dolor extremo, sangre, cansancio, sudor… El propio uso del lenguaje lo deja claro: contracción, expulsivo, parto, feto…Como la asunción no es a nivel consciente, puede que estén segurísimas de que ellas no van a sufrir y que elijan caminos naturales o quieran nacimientos orgásmicos. Pero cuando llega el momento, el día D, su subconsciente está tan programado en sentido contrario que puede que su cuerpo les dé todos los mensajes de error: miedo, dolor, mal posición, extenuación…

Lo que hace la hipnosis en este caso concreto del nacimiento es “deshipnotizar” a las mujeres y a sus parejas, devolverles a la verdadera concepción del nacimiento de un ser humano que durante milenios ha sido y es de una naturaleza pacífica, cargada de sensaciones, aperturas, comienzos, seres humanos, respeto y amor, y donde las situaciones especiales que puedan presentarse quedan reservadas a la propia naturaleza que, la mayoría de las veces, sabe cómo solucionarlas ella solita.

Además, las mujeres occidentales tenemos a nuestro favor un montón de personal y equipos preparados para cualquier eventualidad, por lo que la relajación debería ser aún mayor. La hipnosis se usa tanto en nacimientos naturales como en nacimientos que no lo son, aunque es más probable que sea natural usando la técnica.

Lo que aporta la hipnosis es la actitud con la que se da a luz, no tanto el dónde ni el cómo

(Libro)

Es importante que se confíe en el profesional o profesionales que te atienden durante el proceso. Esta confianza es adquirida con anterioridad al nacimiento por las parejas de distintas maneras: eligiendo un profesional del que tienes buenas referencias, conversando sobre tus deseos con el profesional, escribiendo un plan de nacimiento para cualquier tipo de nacimiento que pueda presentarse, etc.

En el caso del nacimiento de un ser humano el estar relajado es además de vital importancia a nivel neuromuscular y hormonal: todo el camino que recorre el bebé al nacer es como una gran cadena de piezas de dominó que caen una tras otra. Una mamá tranquila dejará que todo acontezca con normalidad. Un bebé tranquilo nacerá a su ritmo y sabrá que le espera un mundo digno por delante.Y un papá o acompañante tranquilo facilitará que la mamá lo esté. El miedo se siente y se contagia aunque uno afirme que no lo tiene. Ese es otro de los grandes descubrimientos de la Neurociencia del que deberíamos tomar buena nota.

¿Cómo cambiar? Lo único que hace falta es estar dispuesto a reprogramar el disco duro cerebral, dejarse guiar por el terapeuta, confiar en el profesional de la salud que te atiende y estar dispuesto a disfrutar de cada segundo que dura el proceso. Y el proceso no es el nacimiento. El proceso es el proceso: la concepción, el embarazo, el nacimiento, la lactancia, y otro día y otro y otro.

Los resultados son asombrosos

Algunos paises se asombran más que otros (menos cesáreas, instrumentales, mortalidad y morbilidad, más lactancias y crianzas exitosas y un larguísimo etcétera). Los hay que incluso han incluido la hipnosis como parte de su sistema público de salud, por los beneficios que aporta a todos los participantes en el mundo del nacimiento.

Otros como España, les queda camino por recorrer, muchas barreras conscientes y no tanto por vencer, y mucho poder que deje su ego a un lado y que vea que en esta historia no sólo se benefician los bebés (que ya sería motivo suficiente), sino que se benefician las mamás, los papás, los ginecólogos, las matronas y todo el sistema sanitario, con todo lo que eso conlleva.

Actualmente son numerosos los métodos de preparación al nacimiento que usan la hipnosis como clave principal del éxito. Aunque estoy formada en otros métodos con hipnosis, facilito Hypnobirthing ® (o Hipnonacimiento) en España desde el 2009 y cientos de parejas y bebés respaldan esta decisión positivamente.

Hypnobirthing ® , Hipnonacimiento, el método Mongan, se usa en 34 paises del mundo. A diferencia de otros métodos que enseñan técnicas para dominar o soportar el dolor, Hypnobirthing ® parte de la premisa de que el nacimiento de un ser humano no es en sí un acontecimiento doloroso y de que el que duela o no es algo que se aprende.

Bien re-aprendida la lección (es fácil enseñar cuando lo has vivido), la hipnoterapia ha sido la herramienta principal en los nacimientos de mis hijas (uno en hospital y otro en casa). Recomendaría a todo el mundo gestante que revisara cuales son sus creencias respecto al nacimiento de su bebé para asegurarse un desenlace feliz y pacífico, por encima de todo lo demás.

Cuando das a luz con hipnosis te encuentras en un estado de buen humor, te apetece charlar, moverte, sentir y decidir. Estás tan sintonizada con todo el proceso que sabes en qué momento te encuentras y cómo se va desarrollando todo. Las endorfinas, tu epidural natural y 200 veces más poderosas que la morfina, recorren tu cuerpo sin cesar. Al estar entrenada para ello, puedes regular la intensidad de las olas uterinas o de las sensaciones. El ambiente es tan seguro que no hay lugar para el miedo, no sabes dónde lo dejaste, y lo único que te preocupa es disfrutar y que el útero se relaje completamente pronto para que puedas conocer a tu bebé.

Das a luz como lo han hecho las mujeres desde los comienzos de los tiempos y como lo siguen haciendo en otras culturas donde no hace falta ningún curso ni técnica de preparación. Como debe ser.

Raquel

Raquel Murillo Diestro es Madre, Doula, Educadora y Coach para el Nacimiento, Hipnoterapeuta, Hypnobirthing ® Practitioner y autora del blog http://www.babog.org

Para más información sobre Hypnobirthing ® o Hipnonacimiento en España http://www.hypnobirthing.es

Fuente:www.elblogalternativo.com

martes, 21 de junio de 2011

Pérdida de un Gemelo


Actualmente, se desconoce hasta qué punto la vida intrauterina es importante para el resto de su existencia. Cerca de dos seres humanos de cada diez empieza el viaje de su vida en el vientre de su madre acompañado por un gemelo. (dos de cada diez embriones más o menos tiene un gemelo. La mayoría de las veces éste desaparece durante el embarazo.)

Numerosos embarazos fisiológicos son inicialmente gemelares y se ven espontáneamente interrumpidos de forma precoz en los primeros días o en las primeras semanas, sin estar ni siquiera diagnosticados.

Sin hablar de las fecundaciones in vitro. Según los trabajos científicos del genetista americano Charles Boklage, por lo menos 20 % de la población sufre de lo que llamamos el síndrome del gemelo fantasma.

Tenemos también al Dr Leonardo Gucciardo y el Dr Sartenaer que han hecho un trabajo fabuloso en este dominio.

http://www.memorias-prenatales.com/img/fondo_rosa.gif

LAS CONSECUENCIAS PARA MILES DE PERSONAS SON:

Sentimiento de no estar completo

Culpabilidad muy grande Dificultad para establecer relaciones

Miedo a morir

Miedo a no llegar hacer las cosas por uno mismo

Sentimiento profundo de nostalgia

http://www.memorias-prenatales.com/img/fondo_rosabottom.gif

El embrión sigue desarrollándose solo, con todas las consecuencias psico-emocionales que conlleva para el superviviente de este duelo no hecho, al ni siquiera poder ser reconocido.

En el primer instante de la concepción, nuestras percepciones se inscriben en nuestras células.

Grabamos lo que ocurre en nuestro entorno.

Podemos percibir la relación entre nuestros padres y los sentimientos de nuestra madre mientras crecemos en su vientre.

Podemos sentir íntimamente a nuestro gemelo o nuestra gemela. Oímos su corazón latir. Un día, no obstante, en la mayoría de los casos, el otro deja de crecer.

Es un shock.

Después del nacimiento, olvidamos.

Pero... ¿estos sentimientos habrán desaparecido sin dejar huellas?

El gemelo superviviente experimenta un shock enorme del que además ya no es consciente más tarde.

Un gran vacío subsiste entonces en él y el impacto afecta a toda su vida. Una profunda melancolía, un sentimiento de soledad y de culpabilidad inexplicables pueden ser las consecuencias de este duelo precoz.

Más información. www.memorias-prenatales.com

http://www.elpais.com/articulo/salud/influjo/gemelo/fantasma/elpepusocsal/20090519elpepisal_1/Tes

sábado, 11 de junio de 2011

Cuento mitológico en apoyo a Habiba.

Mayo 2011, el IMMF, Instituto Madrileño del Menor y la Familia separa a una madre marroquí que vivía en una residencia de madres jóvenes sin recursos, Habiba, de su bebé de 15 meses a la que amamantaba a demanda (no sometida a un reloj) tal como recomienda la OMS y la Asociación Española de Pediatría.

Alegan que el motivo de la separación es por “no cumplir con los objetivos de una programa de psicoterapia y habilidades maternales que implica abandonar la lactancia materna prolongada por considerarla caótica y perjudicial para los niños y niñas. En esos centros obligan a las madres lactantes a tomar medicación para que se queden sin leche, algo que, además de acientífico e inhumano si ellas no quieren, es incoherente con su bajo nivel económico porque la lactancia es gratuita.

El caso de Habiba es cierto, ha destapado LOS HORRORES de la política de los centros de menores respecto a los vínculos de los bebés con sus madres y su facilidad para separarlos y arrebatárselos; ha movilizado a la blogosfera maternal y activista que ha puesto en marcha una recogida de firmas online y hay entidades serias defendiendo el derecho de esta madre a tener a su hija y demostrando sus capacidades físicas y mentales como La Fundación Raíces, la psiquiatra infantil del hospital Puerta del Hierro y profesora de la Universidad Autónoma de Madrid Ibone Olza y el abogado especializado en defensa de menores Juan Ignacio de la Mata.

Abajo adjuntamos información sobre este suceso que vuelve a poner sobre la mesa el desamparo de muchas madres sin recursos, el ABUSO DE PODER INSTITUCIONAL y el fanatismo de la pedagogía negra que sigue campando en estamentos oficiales en contra de la Ética, de las necesidades de los bebés mamíferos y sus familias y de los estudios neurológicos y sobre el vínculo.

Y os dejamos con un relato mitológico de la psicóloga Mónica Álvarez respecto a este tema:

Hace muchos, muchos años en un reino muy lejano vivían una madre y una hija. Su vida transcurría feliz. No tenían muchas cosas materiales, pero a la niña nunca le faltaba comida ni nutricional ni emocionalmente hablando, porque su madre era la diosa de la agricultura, la madre nutricia de cuyos pechos manaba leche y miel.

Un día la niña jugaba tranquila en el jardín y pasó por allí un rey de otro reino que al verla se prendó de ella y la quiso para sí. Como era un ser poderoso no tuvo más que cogerla. Dicen que se abrió un agujero en la tierra y por allí se la llevó a su reino subterráneo.

La madre cuando salió a buscarla, al no encontrarla, enloqueció de dolor. Salió a los caminos, preguntó por ella a todo el que encontró pero nadie había visto nada. Y si habían visto, callaron, pues nadie quería problemas con el señor poderoso.

Recorrió toda la tierra llevando a cuestas sus pechos doloridos, preguntó a cada habitante, a cada ser, pero nadie le pudo dar noticia de su hija.

Incluso acudió indignada al dios supremo, pero ni siquiera éste pudo (o quiso) enfrentarse con quien tal vez era tan poderoso incluso como él.

Finalmente la madre se sentó en lo alto de una colina y se negó a comer, a trabajar, a reir, a llorar… Tal fue la fuerza de su dolor que las estaciones dejaron de sucederse unas a otras. Las cosechas se paralizaron, la tierra se agostó, reseca, dolorida. Los alimentos se acabaron. Los pechos de las mujeres se secaron igual que los de la madre y los niños lloraban porque tenían hambre.

Enviaron a un grupo de hombres sabios a presencia de la madre a la que llevaron ofrendas y lo poco que les quedaba para comer para que hiciera regresar el transcurrir del tiempo y las cosechas. Pero la madre los miró y giró la vista hacia el infinito.

Finalmente acudieron al dios supremo para que mediase y encontrara una salida. El dios supremos habló con el rey del reino subterráneo, negociaron y llegaron a un trato. Los años habían pasado y la niña ya era una mujer que se había casado con el rey convirtiéndose en la reina de aquel lugar. Acordaron que pasaría medio año con su esposo y otro medio con su madre en el reino de los vivos. Así aparecieron las estaciones tal y como las conocemos en la actualidad.

En la época de sequía la reina toma posesión de su trono junto a su marido el rey y el resto del año regresa con su madre y florecen las flores y el campo da su fruto hasta completarse de nuevo el ciclo. Madre e hija se reencontraron y comenzaron una nueva vida en común.

(El regreso de Perséfone de Frederic Leighton)

Ésta es, según la mitología griega, la historia de las diosas Démeter (diosa de las agricultura, los ciclos, protectora del matrimonio y la ley sagrada) y Perséfone (diosa de la juventud), madre e hija. Los romanos las adoptaron en su propio panteón de dioses y las llamaron Ceres y Proserpina. El dios malvado que raptó a la niña era Hades (o Plutón), dios de la riqueza en el inframundo y el dios aparentemente todopoderoso, Zeus (o Júpiter).

Una historia moderna, antigua… tan vieja como la vida misma.

Mónica Álvarez
Psicoterapia Perinatal
Duelo gestacional y perinatal

miércoles, 8 de junio de 2011

PONTE EN SU PIEL: campaña de concienciación sobre el impacto de nacer.

“Conscientes desde hace años de la influencia del nacimiento en los seres humanos queremos lanzar una llamada de atención a todas las personas implicadas en el recibimiento de los niños y niñas en el momento de nacer, sobre la importancia del vinculo extrauterino.

Desde hace años muchas investigaciones científicas nos alertan sobre de las nefastas consecuencias que tiene para el bebé, la madre y la relación futura entre ambos, el ser separados en el momento del nacimiento. Invitamos a las personas responsables a hacer una profunda reflexión y modificar las actuaciones pertinentes para producir el cambio”
Plataforma Pro derechos del Nacimiento

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El 7 junio de 2011 es Día Mundial de los Derechos del Nacimiento, una fecha para concienciar social y profesionalmente sobre la importancia de este momento y sobre humanizar los partos.

La Plataforma Pro derechos del Nacimiento celebra este día desde hace más de una década y este año, en colaboración con la Asociación El Parto es Nuestro, han desarrollado la campaña “Ponte en su piel” para que se tenga más en cuenta la experiencia del bebé en su nacimiento y la huella que este deja.

En más de 40 lugares de España y Portugal y varios más en Latinoamérica se ha proyectado el documental “Restaurar el paradigma original” del Dr. Nils Bergman seguido de un debate y se realizarán diferentes actos hasta finales de junio.

El Día Mundial de los Derechos del Nacimiento defiende la necesidad de hacer que el proceso natural del parto sea respetado, limitando el intervencionismo y el uso de medicamentos a los casos en los que estos sean necesarios. Además, subraya la importancia de mantener el vínculo entre la madre y el niño mediante la no separación en el momento de nacer.

El folleto nos explica así las diferencias entre un nacimiento respetado y otro que no lo es:

EN UN NACIMIENTO RESPETADO

  • Se permite al bebé decidir cuándo esta preparado para acabar su gestación
  • Se permite que se desarrolle con los recursos naturales y las hormonas del propio cuerpo: oxitócica, endorfinas, prolactina…
  • Se apoya a la madre a abrir paso a su bebé cambiando de postura pudiendo mover cuerpo en la medida y el momento que ella necesite
  • Se respetan los ritmos y el tiempo que el bebé necesita para abandonar el útero, permitiéndole a la madre sentir su cuerpo y colaborar con el
  • Se permite al bebé utilizar sus propios recursos y facultades para salir
  • Se le permite al bebé recuperar por varias horas ininterrumpidas el contacto con el cuerpo de su madre, después del reencuentro
  • Se tiene en cuenta que el bebé y la madre, deben ser apoyados para instaurar una buena lactancia

EN UN NACIMIENTO NO RESPETADO

  • Se programa una cesárea o una inducción sin tener en cuenta las necesidades del bebé
  • Se inyecta a la mujer oxitocina sintética por protocolo, e impidiendo así que utilice la suya
  • Se atiende a la mujer y al bebé en un entorno frio e inhóspito y por profesionales que no han estado preparados en parto fisiológico
  • Se desconecta a la madre del su cuerpo no permitiéndole sentir las señales de su hijo/a
  • No se permite a la mujer buscar la postura más cómoda para ayudar a su bebé en el descenso
  • Se fuerza la salida del bebé utilizando tácticas agresivas ( fórceps, maniobra de kristeller) o se estira de su cabeza sin darle opción a salir por sus medios
  • Se separa al bebé de su madre por rutina sin darle tiempo a incorporar el cambio
  • Se ignora la diferencia entre la lactancia materna y la artificial y como consecuencia no se apoya su inicio

Hace unas semanas se celebró la Semana Internacional del Parto Respetado y ahora este día. ¿Por qué? Porque incumplimos las recomendaciones de la OMS en tasas de cesáreas e intervencionismo, porque muchas prácticas son antinatura, porque el nacimiento no es el momento sagrado que debería y porque todo esto pasa factura y está en nuestras manos mejorarlo.

No nos equivoquemos, el mundo no solo se cambia con acampadas y reivindicaciones políticas, sino que la entrada en la Vida, la primera impronta y las hormonas del amor que están relacionadas son decisivas en el rumbo que toma una sociedad…

“Para cambiar el mundo, hay que cambiar la forma de nacer”
Michel Odent

“Lo que ocurre en los paritorios se parece tanto a un nacimiento
como la inseminación artificial a la relación sexual,
o la alimentación a través de un tubo al acto de comer”
R. Laing, psiquiatra

Sitio oficial: Plataforma pro Derechos del Nacimiento y El Parto es Nuestro
FOLLETO

viernes, 3 de junio de 2011

I Encuentro de Mujeres

Os ofrecemos información sobre un interensantísimo taller sobre mujeres.
Cómo conocernos más y mejor para llegar a gozar y disfrutar de verdad, en cada área de nuestra condición de mujer. Menstruación, relaciones sexuales, embarazo, parto...

Además, poder disfrutar de un espacio en medio de la naturaleza y compartir.

Biar (Alicante), 25 de junio

"Después de dos meses de estudio, las estadísticas indican que el 95 % de las mujeres dejaron de sufrir dolor durante la menstruación, aumentó el deseo y el goce sexual y se incrementó la vitalidad y creatividad".


Para la medicina tradicional china el cuerpo humano posee tres motores energéticos:
- Tan T´ien inferior o útero: encargado de regular la energía del cuerpo.
- Tan T´ien medio o corazón: amor, gozo...
- Tan T´ien superior o Sen: conciencia.


Relajar el útero nos permite además de conectar con una fuente inagotable de energía, tomar conciencia del poder personal:
Menstruaciones y partos sin dolor
Mayor goce sexual
Mayor creatividad y poder
Más vitalidad y seguridad personal
Tomar conciencia y desbloquear emociones...


Impartido por: Mónica Felipe-Larralde
Terapeuta Transpersonal, formada en relajación de adultos y niños por la Universidad de Granada, autora del Estudio sobre el útero,
creadora del Grupo Maternal.

Sábado de 10 a 18:30 horas.
Lugar: Albergue juvenil de Biar
Precio: 40 € + 6.50 de Comida

Más información:
www.espaciolunaroja.es
Alicia. 655.633.026




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miércoles, 1 de junio de 2011

Del "parto perfecto" al "parto respetado"



Por: Cecilia Jan

Aviso para navegantes: este post contiene detalles de cómo han sido mis dos primeros partos, lo que algunos equiparan a las batallitas de la mili en versión femenina. Porque todavía no puedo contar cómo ha sido el tercero, para el que faltan dos meses. Solo mi deseo de que no sea igual, aunque muchos -yo misma incluida durante algún tiempo- dirían que los anteriores fueron perfectos y envidiables.

En los dos casos, rompí aguas en casa antes de tener contracciones. Con David, desde ese momento hasta que di a luz, pasaron solo nueve horas, un parto bastante rápido para ser el primero. Con Natalia, ni cinco horas (si me descuido, la tercera va a nacer en el ascensor). No tuve mucho dolor, ya que al poco tiempo de ingresar en el hospital, me pusieron la epidural. Los dos fueron partos vaginales, los niños nacieron sanos, me recuperé bastante bien...



¿Entonces, por qué quiero que el siguiente sea distinto? ¿Por qué pretendo usar métodos alternativos a la epidural para controlar el dolor, y voy a cambiar de ginecólogo y de hospital?

Simplemente, porque en los dos partos anteriores, me sentí, en vez de como una mujer en un momento muy importante de su vida, como un cordero, al que traen y llevan y con el que hacen lo que quieren. Llegué, me ingresaron, una persona que solo dijo que era la matrona me hizo un tacto vaginal (no pido que me inviten a salir o me regalen flores primero, pero creo que algunos profesionales no son conscientes de que lo menos es presentarse, con nombre y apellidos, a una mujer a la que vas a meter la mano hasta el fondo); sin explicarme nada, ni preguntarme nada, me tumbaron, me ataron para monitorizar el ritmo cardíaco del feto, me pusieron una vía y me enchufaron oxitocina sintética (hormona para acelerar las contracciones y el parto). Pedí la epidural (durante el embarazo, tampoco me explicaron otras alternativas, ni las ventajas ni riesgos). No me dieron opción de beber o comer algo. Lo único de lo que me libré fue del rasurado y del enema, que por alguna razón, por suerte, ya no estaban incluidos en el protocolo del hospital.

En el paritorio, recuerdo poca cosa. Tumbada en la camilla-potro, con mucha luz en la cara, e instrucciones de cuándo tenía que empujar, porque yo no sentía nada. En algún momento, después de un rato que se me hizo muy largo, rodeada de desconocidos con mascarilla, dejaron pasar a Eduardo. En los dos partos me atendieron ginecólogas, pero tampoco se presentaron. Me hicieron episiotomía las dos veces, sin decirme nada tampoco (por suerte, no lo noté por la epidural). Se llevaron a los bebés a pesar, a hacerles el test de Apgar y a la profilaxis típica antes de ponérmelos encima.

Pero cuando amigos y conocidos te preguntan qué tal fue, no cuentas eso. "Muy bien, fue muy rápido. El bebé está estupendo", es lo normal, y más cuando oyes otras historias (20 horas de parto para acabar en cesárea, fórceps, etc). Sin embargo, te queda ese resquemor porque te has perdido una parte muy importante de tu vida, porque ha pasado y no te has enterado muy bien de cómo ha sido.

Con ese resquemor, y ya embarazada por tercera vez, llegó a mis manos el libro Los secretos de un parto feliz (Ed. Grijalbo), de Marta Espar. Esta periodista no es ninguna hippy radical. No habla de irte a parir sola a la montaña, ni reniega de todos los avances médicos que han contribuido a reducir las muertes perinatales en las últimas décadas, ni aboga por parir con dolor como dice la condena bíblica.

Ha escrito un libro muy documentado, que incluye medio centenar de entrevistas, con madres, pero también con algunos de los ginecólogos, matronas, políticos, gestores y miembros de asociaciones, como El Parto es Nuestro, que en los últimos años están cambiando el panorama de la atención al parto hacia las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, basándose en las últimas evidencias científicas. Unas recomendaciones que han hecho suyas el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas y las sociedades médicas, al consensuar a finales de 2007 la Estrategia de Atención al Parto Normal, y que sin embargo, se cumplen aún en pocos hospitales y maternidades españolas.

En resumen, explica Espar, "el parto es un hecho fisiológico, y solo hay que intervenir cuando es necesario", es decir, cuando hay complicaciones clínicas. En un parto normal, el 80% de los casos, hay multitud de procedimientos que muchas sufrimos que no sólo no están justificados ni aconsejados, sino que en el mejor de los casos producen incomodidad y en el peor, aumentan el riesgo para la madre o el bebé. Prácticas rutinarias que además se realizan sin informar a la parturienta de la causa o pedir autorización, y que normalmente las mujeres no cuestionamos porque creemos que si lo hacen los profesionales, será porque es lo mejor. El problema es cuando, como en mi caso, descubres que no es así.

Entre estas prácticas, están el rasurado, el enema o el ayuno total; la administración de oxitocina artificial sin esperar a la progresión natural del parto -provoca contracciones más dolorosas y rápidas que las naturales, lo que aumenta la demanda de analgesia epidural-; obligar a la mujer a permanecer tumbada boca arriba durante la dilatación y el parto, cuando está demostrado que si la mujer puede caminar y cambiar de posición, soporta mucho mejor el dolor de las contracciones y el parto es más rápido; o la episiotomía, un corte en el periné, en teoría para evitar desgarros, pero que aparte de los incómodos puntos, pueden provocar disfunción sexual, incontinencia urinaria y fecal y otras lesiones. En España también se practican muchas más cesáreas de las recomendadas por la OMS (un máximo de un 15%), y aún existe la creencia de que son más seguras que un parto vaginal, cuando se trata de una operación de cirugía mayor que "aplicada en mujeres sanas con partos de bajo riesgo, puede provocar efectos secundarios y complicaciones graves", explica Espar.

Para esta periodista y colaboradora de EL PAÍS, se trata de una "cuestión de balance". "¿Qué prefieres, algo de dolor durante el parto o el riesgo de pasar tres semanas sin poder andar o con un flotador porque tienes una raja impresionante, o incontinencia?" "Si no quieres aguantar el dolor no lo hagas, pero que sepas que si lo haces, tienes beneficios". El problema es que muchas veces, ni le ofrecen a la mujer alternativas al dolor ni le explican los riesgos de la analgesia epidural (está asociada a un periodo expulsivo más largo y a un mayor riesgo de que el parto sea intrumentalizado; a altas dosis puede causar problemas respiratorios en el bebé a corto plazo y somnolencia) de forma clara para que pueda decidir libremente.

No se trata de aguantar el dolor a pelo, sino de ir "de menos a más", dice Espar: al principio de la dilatación, muchas mujeres encuentran las contracciones soportables si las dejan moverse libremente, adoptar la postura que quieran, con el apoyo de la persona que elijan. También alivian mucho las duchas y baños con agua caliente. Luego se puede pasar a otras técnicas de menor riesgo, como el óxido nitroso. Y también se podría aplicar la epidural a dosis más bajas, de forma que permita a la mujer moverse, como se hace en algunos hospitales. El problema es que procedimientos de rutina como los antes descritos (monitorización continua con la mujer tumbada y oxitocina sinténtica) provocan un efecto dominó, ya que el dolor de las contracciones durante la dilatación es mucho más fuerte.

Espar recomienda que la embarazada se informe, que lea, ya que "aún no hay garantías de que en todos los hospitales y ambulatorios vayan a facilitar la información adecuada". Por ejemplo, hay mucha información en la página de El Parto es Nuestro. También la estrategia de atención al parto y la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal (con una versión para embarazadas, acompañantes y familiares) están publicadas en la web de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) y en la del Ministerio de Sanidad, donde aparecen ejemplos de hospitales con buenas prácticas. "Lo interesante es que una menor tasa de cesáreas o episiotomías en estos centros no tiene correlación con que atiendan más mujeres con embarazos de riesgo", es decir, que "no depende de cómo sea la mujer, sino del estilo de trabajo de los profesionales". La propia Espar ha vivido dos partos medicalizados, y el tercero, muy reciente, "respetado gracias a lo que aprendí para escribir el libro"

Entrevisto a Marina Jaime, matrona y supervisora del área de Obstetricia del hospital público Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), uno de los que considero para mi tercer parto, después de que mi ginecóloga del hospital privado de Madrid donde di a luz las dos veces anteriores a ciegas, sin informarme sobre este tema y confiando en los médicos, me confirme que hay cero posibilidades de un parto más respetado, pues es su sistema de trabajo y tampoco lo permite la infraestructura del centro. Desde luego, lo que me cuenta Jaime suena muy diferente a lo vivido hasta ahora. Me explica que en partos de bajo riesgo la dilatación y la asistencia al nacimiento están controlados por la matrona (es uno de los puntos en los que se basa la Estrategia).

"Cuando la mujer ingresa, la matrona le pregunta qué desea, qué le gustaría, y si algo no es posible, le explicamos por qué". Después, facilitamos el acompañamiento por la persona que la mujer elija y la deambulación, ofrecemos alternativas para paliar el dolor, cuando nace el bebé, se procura el contacto piel con piel con la madre". El hospital, cuya área obstétrica se inauguró en 2008, cuenta con pelotas, óxido nitroso, sillas de parto vertical, lianas, telemetría para pasear mientras se dilata...

"La matrona es la interlocutora. Según lo que desea la mujer, se le va explicando, aconsejando, siempre en función de sus demandas que pueden cambiar durante el parto", añade Jaime. "Por ejemplo, si el parto va lento, o tolera el dolor peor de lo que creía, a lo mejor pide la epidural cuando al principio no la quería". En fin, "se intenta respetar lo que quiere y cumplirlo, de forma que si no lo ha tenido, siente que se le ha explicado por qué, y no genera un sentimiento de frustración"

Este hospital acaba de obtener la acreditación de la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia), de Unicef, para lo cual debe cumplir unos requisitos no solo para el fomento de la lactancia materna, sino también en cuanto a una atención respetuosa durante el parto. En 2010 atendió 2.966 partos, con una tasa de cesáreas del 20% (entre el 15% recomendado por la OMS y el 25% de media en España) y del 17% en partos instrumentales. Entre mayo de 2009 y mayo de 2010 (últimos datos disponibles) la tasa de episiotomías fue del 19%, "aunque ahora es claramente menor", dice Jaime. Sin embargo, aún sin cifras en la mano, la matrona reconoce que es difícil reducir la cifra de epidurales, pese a ofrecer alternativas para el manejo del dolor, y explicarlas en la preparación al parto y en la charla de preacogida a las futuras madres. "Dudo que llegen al 10% las mujeres que dan a luz sin epidural, y algunas de ellas no es porque no quieran, sino porque ya llegan muy dilatadas", dice.

"Durante muchos años, la manera de tratar a las mujeres en el parto ha generado mucho miedo, por el poco apoyo de los profesionales, no porque no quisieran, sino más bien porque la masificación de los hospitales obligaba a partos muy intervenidos, que se aceleraban porque había que atender a más mujeres detrás", opina. "Esto hace que el dolor sea muy difícil de soportar, hemos hecho creer a la mujer que el parto es una situación horrible, y ahora hay que deshacer la creencia de que sin epidural es horroroso".

Sorprendentemente, ha sido fácil y rápido pedir cita con el especialista en el Puerta de Hierro, mediante el sistema de libre elección de médico implantada en la Comunidad de Madrid. Si no, hubiera seguido con mis consultas por lo privado y el día del parto me habría ido a este hospital por Urgencias. Pero como el procedimiento para cambiar de centro depende de cada comunidad, Espar aconseja ir con el plan de parto (un documento con las preferencias de la mujer) al hospital elegido y solicitar el traslado, explicando por escrito los motivos. "Hay hospitales que reciben muchas mujeres de su entorno, insatisfechas con partos anteriores. Funciona mucho el boca a boca", dice la periodista, que pone como ejemplo cómo muchas embarazadas de Murcia acuden al hospital La Plana, en Castellón.

Francisca Fernández, abogada y asesora jurídica de El Parto es Nuestro, insiste en que las mujeres "busquen información y que sepan que tienen derecho a negarse a cualquier intervención que no deseen", sea en el hospital que sea, según la Ley de Autonomía del Paciente, lo que incluye, por ejemplo, la aplicación de oxitocina o la episiotomía.

No sé cómo saldrá, si acabaré pidiendo la epidural a gritos a la segunda contracción, pero por lo menos, espero que tener una atención respetuosa y en la que sienta que puedo participar en un proceso tan importante. El desenlace, en un par de meses.

NOTA: Las imágenes que ilustran esta entrada son posturas recomendadas para la dilatación y el expulsivo de la Iniciativa Parto Normal de la FAME.

Mientras me documentaba para este texto, coincidió la celebración anual de la Semana Mundial del Parto Respetado, que ha tenido lugar del 15 al 22 de mayo, por lo que en días pasados posiblemente hayáis visto más información sobre el tema.

Fuente: El pais.